En 2023, los combustibles fósiles aportaron alrededor del 44 % de la electricidad consumida en Gabón, con el gas representando casi un tercio del consumo total. La electricidad baja en carbono cubrió cerca del 41 %, prácticamente toda procedente de la energía hidroeléctrica, que aportó el 40 %. Las importaciones netas suministraron el 15 % restante; los datos no permiten clasificarlas como bajas en carbono o fósiles. Así, Gabón cuenta con una importante base de electricidad limpia, pero los combustibles fósiles todavía tienen un peso ligeramente mayor.
¿Está creciendo la electricidad en Gabón?
El consumo de electricidad por habitante no creció en 2023: alcanzó unos 1.517 kWh, frente al récord de 1.535 kWh de 2022, una caída de aproximadamente el 1 %. La generación baja en carbono por habitante fue de 616 kWh, unos 201 kWh menos que el máximo de 817 kWh registrado en 1985: casi una cuarta parte por debajo. Este retroceso resulta preocupante ante la necesidad de disponer de más electricidad limpia para la electrificación y nuevas actividades digitales, incluida la inteligencia artificial. Estas cifras muestran la evolución por habitante, pero no permiten determinar por sí solas si el consumo total del país aumentó o disminuyó.
Sugerencias
Para ampliar la generación baja en carbono, Gabón puede reforzar su base hidroeléctrica y complementarla con solar y nuclear. Entre las referencias africanas, la República Democrática del Congo genera el 13 % de su electricidad con solar y Namibia el 11 %, ejemplos útiles para estudiar proyectos adaptados al contexto regional. Brasil, con un 11 % de solar y un 15 % de energía eólica, ofrece otra referencia para diversificar la generación en un país con importantes recursos hidroeléctricos. Gabón también debería considerar desarrollar electricidad nuclear, aprendiendo de Francia, donde aporta alrededor de dos tercios de la generación, y de los Emiratos Árabes Unidos, donde alcanza el 20 %. La planificación de estas nuevas fuentes, junto con inversiones en redes y formación técnica, permitiría aumentar la oferta limpia y reducir la dependencia de combustibles fósiles, responsables de emisiones que contribuyen al cambio climático y a la contaminación del aire.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono de Gabón recogida en estos datos está dominada por la energía hidroeléctrica. En los años ochenta hubo aumentos de 0,1 TWh en cada uno de los años 1981, 1982, 1984 y 1985, mientras que en 1995 no se registró variación. Durante los años 2000, el crecimiento fue irregular: hubo un aumento en 2001, estabilidad en 2002 y descensos de 0,1 TWh en 2005 y 2007, alternados con incrementos de igual magnitud en 2006, 2008 y 2009. Entre 2011 y 2015 se repitió esa alternancia de caídas y recuperaciones. El avance más destacado llegó en 2019, con un incremento de 0,4 TWh, seguido de aumentos de 0,1 TWh en 2020 y 2022 y estabilidad en 2021. Ese impulso es positivo, pero hace falta un crecimiento sostenido y más diversificado de la electricidad limpia.
















