En California, durante el periodo de 12 meses desde septiembre de 2024 hasta agosto de 2025, más de la mitad de la electricidad provino de fuentes bajas en carbono, lo cual es un indicador positivo hacia un sistema energético más limpio. La energía solar desempeñó un papel destacado, representando casi un tercio del total con un 29.4%, incluyendo el solar de servicios públicos y el solar instalado en lugares cercanos al consumo ("behind the meter"). A esto se suman casi un 10% de energía proveniente de centrales hidroeléctricas y un poco más del 6% de energía nuclear, complementadas por energía eólica, geotérmica y algunos biocombustibles. Sin embargo, los combustibles fósiles todavía suman aproximadamente una cuarta parte del consumo eléctrico, con el gas natural como principal contribuyente. Además, casi una quinta parte de la electricidad es importada, lo que podría indicar una demanda que supera la producción local.
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¿Está creciendo la electricidad en California?
En comparación con el consumo de electricidad en 2008, cuando alcanzó su punto máximo en 8256 kWh/persona, la cifra actual es considerablemente menor en 7620 kWh/persona, reflejando una disminución de 636 kWh/persona. Sin embargo, es alentador observar que la generación de electricidad baja en carbono ha aumentado, estableciendo un nuevo récord de 4206 kWh/persona en 2025, superando el récord anterior de 2024. Este incremento de 177 kWh/persona en la generación baja en carbono es un indicador positivo de que California está aumentando su capacidad para generar electricidad limpia, aunque el crecimiento total del consumo de electricidad parece rezagado en comparación con su récord histórico.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, California debería considerar expandir sus capacidades solares, que ya contribuyen significativamente a su mix energético. Tomando ejemplos de otras regiones exitosas, se podría aprender de países como Francia, donde la energía nuclear constituye el 70% de su electricidad, y estados como Iowa, donde la energía eólica proporciona el 60% de su electricidad. Idealmente, California debería contemplar expandir tanto la energía solar como la nuclear, equilibrando así las fuentes bajas en carbono para ofrecer un suministro más estable y sostenible. Este enfoque no solo ayudará a reducir la dependencia de los combustibles fósiles, sino que también apoyará el compromiso de California con la reducción de las emisiones de carbono.
Historia
A lo largo de la última década, la generación de electricidad baja en carbono en California ha experimentado varios altibajos, particularmente en relación con la energía hidroeléctrica y nuclear. En los primeros años de la década de 2000, la energía hidroeléctrica tuvo fluctuaciones significativas, mientras que la energía nuclear también enfrentó desafíos, incluidos algunos declives notables. Claramente, debe haber una reconsideración estratégica sobre la disminución de la generación nuclear para asegurar un suministro constante y fiable de electricidad baja en carbono. A medida que avanza el siglo XXI, California tiene la oportunidad de aprender de su propia historia, así como de ejemplos internacionales, para fortalecer y expandir sus capacidades de generación limpia de una manera estable y sostenible.








