En Rusia, más de la mitad de la electricidad proviene de combustibles fósiles, específicamente del gas y el carbón, aunque el gas representa una proporción mayor con casi el 45% de la generación. Sin embargo, hay un fuerte componente de electricidad baja en carbono que aporta alrededor del 37%. Dentro de esta categoría, la energía nuclear y la energía hidroeléctrica tienen una participación similar, cada una contribuyendo casi una quinta parte del total. Esto indica un equilibrio notable entre las fuentes de energía baja en carbono y las de combustibles fósiles en el panorama energético del país.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen Ember, Energy Institute y IEA. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Rusia?
En términos de crecimiento de la electricidad, Rusia ha visto un leve aumento en su consumo per cápita de electricidad. La cifra más reciente es de 8042 kWh por persona, superando el récord anterior de 7934 kWh/persona alcanzado en 2021. Sin embargo, es preocupante que la generación de electricidad baja en carbono haya disminuido, pasando de 3035 kWh/persona en 2021 a 2953 kWh/persona en 2024. Esto sugiere un retroceso en la adopción de fuentes de energía más limpias, lo cual debería ser motivo de inquietud, especialmente considerando la necesidad de mitigar el cambio climático y reducir la contaminación del aire.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Rusia puede centrarse en expandir sus capacidades nucleares, ya que esta tecnología ya representa una parte considerable de su matriz energética actual. Además, Rusia puede aprender de países como Francia y Ucrania, donde una proporción considerable de la electricidad se genera a partir de energía nuclear (70% y 55% respectivamente). Las enseñanzas de Iowa y Dinamarca, que aprovechan el viento para más del 50% de su generación de electricidad, también podrían ser valiosas. La instalación de energía solar, inspirada por lugares como Nevada y California, también podría ser estratégica para diversificar y aumentar la generación baja en carbono en Rusia.
Historia
Históricamente, la generación baja en carbono en Rusia ha experimentado fluctuaciones significativas. En la década de 1980, hubo un aumento considerable en la generación nuclear, especialmente con un aumento notable en 1987 y 1988. Sin embargo, entre 1990 y 1994, la generación nuclear cayó drásticamente, lo cual es bastante preocupante para un país que había mostrado potencial en este ámbito. Se observaron algunas recuperaciones en años posteriores, incluido un aumento en 1999 y 2000. En cuanto a la energía hidroeléctrica, ha mostrado vaivenes similares, con importantes declives y avances, como en 2004 y en la última década de 2020. Fortalecer estos sectores no solo asegurará un suministro energético más limpio, sino que también ayudará a satisfacer la creciente demanda.