De junio de 2025 a mayo de 2026, el consumo de electricidad en Rusia muestra una predominancia de energía a base de combustibles fósiles, que representa un poco más del 63% del consumo total. Dentro de este grupo, el gas es el principal contribuyente con una cuota cercana al 44%, mientras que el carbón aporta casi el 18%. Por otro lado, las fuentes de energía baja en carbono componen aproximadamente el 37% del total, donde la energía nuclear lidera con un poco más del 19% y la energía hidroeléctrica representa el 17%. Es evidente que Rusia depende en gran medida de los combustibles fósiles para su generación de electricidad, lo cual plantea desafíos significativos en términos de impacto ambiental y sostenibilidad a largo plazo.
¿Está creciendo la electricidad en Rusia?
En términos de crecimiento del consumo de electricidad en Rusia, los datos más recientes indican un descenso en comparación con el récord anterior alcanzado en 2024. En 2026, el consumo total de electricidad fue de 7973 kWh por persona, mostrando una reducción de 69 kWh con respecto al máximo histórico de 8042 kWh por persona en 2024. Del mismo modo, la generación de electricidad baja en carbono también ha disminuido desde su pico en 2021, cuando era de 3035 kWh por persona, hasta los 2940 kWh por persona actuales, una caída de 96 kWh. Este descenso en el crecimiento es preocupante, ya que poder aumentar la cantidad de electricidad generada de fuentes limpias es crucial para el progreso hacia un futuro sostenible.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Rusia debería considerar expandir su capacidad nuclear existente, dado que esta tecnología ya proporciona una parte significativa de su electricidad limpia. Mirando ejemplos exitosos, Francia y Eslovaquia generan más del 60% de su electricidad a partir de la energía nuclear. Además, adaptarse a la energía eólica puede ser beneficioso, inspirándose en países como Dinamarca e Iowa, donde alrededor del 57% de su electricidad proviene de esta fuente. Asimismo, la energía solar tiene un potencial significativo, como se observa en regiones como Nevada y California, que generan más del 30% de su electricidad de esta manera. Rusia puede tomar ejemplo de estos líderes para diversificar y aumentar su producción de electricidad baja en carbono.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Rusia incluye períodos de crecimiento y contracción significativos. A finales de la década de 1980, Rusia experimentó un crecimiento notable en la generación nuclear, con incrementos de 19.5 y 10.1 TWh en 1987 y 1988, respectivamente. Sin embargo, la década de 1990 estuvo marcada por importantes disminuciones, donde en 1990 y 1994 la generación nuclear cayó en 18 y 21.4 TWh, respectivamente. En cuanto a la energía hidroeléctrica, desde mediados de los años 90 hasta principios de los 2000, los cambios anuales fueron mixtos, con notables aumentos y disminuciones. En los años recientes, a pesar de algunos retrocesos como en 2022 y 2025, la capacidad hidroeléctrica de Rusia ha intentado mantenerse mediante expansiones periódicas. Las fluctuaciones en la producción nuclear destacan la necesidad de una estrategia más consistente y comprometida para aumentar la generación de electricidad baja en carbono en el país.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.













