Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, el consumo de electricidad de la República de China (Taiwán) dependió abrumadoramente de los combustibles fósiles, que representaron cerca del 86% del total: el gas aportó algo más de la mitad, el carbón alrededor de un tercio y el petróleo un 1,5%. La electricidad baja en carbono supuso apenas el 14,5%, con un 6% de solar, un 4,4% de eólica, un 2,6% de hidroeléctrica y un 1,4% de otras fuentes limpias sin especificar. Esta elevada dependencia fósil pone de relieve la necesidad de aumentar la generación limpia para reducir las emisiones que impulsan el cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en República de China (Taiwán)?
La electricidad sí está creciendo, aunque modestamente: el último dato de consumo de 2026 alcanza unos 12.632 kWh por persona, superando el récord de 12.518 kWh de 2025 en 114 kWh, aproximadamente un 0,9%. Sin embargo, la generación eléctrica baja en carbono presenta una evolución preocupante: sus 1.828 kWh por persona están 550 kWh por debajo del máximo de 2.378 kWh registrado en 2013, una diferencia de alrededor del 23%. El nuevo récord de consumo es positivo para una economía cada vez más electrificada, pero debe acompañarse de un crecimiento mucho mayor de la electricidad limpia para atender la demanda futura, incluida la asociada a la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar su generación baja en carbono, Taiwán debería combinar una expansión decidida de la solar y la eólica con el desarrollo de la electricidad nuclear. Corea del Sur, una referencia regional de economía industrializada, obtiene una cuarta parte de su electricidad de la nuclear; Francia muestra que esta fuente puede aportar alrededor de dos tercios. En solar, Taiwán puede aprender del despliegue del estado estadounidense de California, donde representa un 31% de la electricidad, y de Chipre, una referencia insular con un 23%, impulsando especialmente instalaciones en tejados y superficies ya construidas. Para la eólica, el Reino Unido e Irlanda, con aproximadamente un 30% y un 34% respectivamente, ofrecen referencias insulares relevantes para ampliar el aprovechamiento del viento, incluido el marino. Acompañar estas inversiones con redes, almacenamiento y planificación permitiría elevar tanto la producción limpia como su participación en el suministro eléctrico.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono taiwanesa muestra una primera etapa de fuerte expansión nuclear: los aumentos anuales señalados entre 1982 y 1987 sumaron 25 TWh, y en 1990 se añadieron otros 4,9 TWh nucleares y 3,3 TWh hidroeléctricos. A comienzos de los años 2000, la caída nuclear de 3 TWh en 2001 fue seguida por una recuperación de 4,1 TWh en 2002. El retroceso de 2015 a 2017 fue mucho más grave, con pérdidas anuales que sumaron casi 20 TWh; los repuntes de 2018 y 2019 recuperaron cerca de 10 TWh. Después, las caídas nucleares consecutivas de 2021 a 2025 sumaron unos 28 TWh, un retroceso especialmente lamentable para la generación limpia. El aumento eólico de 4,3 TWh en 2024 fue una excelente noticia, pero ese mismo año la nuclear cayó 5,6 TWh y en 2025 perdió otros 8,9 TWh. Esta trayectoria evidencia la urgencia de recuperar e incrementar la producción nuclear al tiempo que se acelera la expansión solar y eólica.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.



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