Brasil ha logrado un notable progreso al obtener más de 88% de su electricidad de fuentes bajas en carbono, lo cual es un gran éxito en términos de sostenibilidad y cuidado del medio ambiente. Este porcentaje impresionante se debe principalmente a su fuerte dependencia de la energía hidroeléctrica, que representa más de la mitad del suministro eléctrico del país, y a un crecimiento sustancial en la generación de energia eólica y solar, que juntas constituyen casi una cuarta parte de la producción total. Sin embargo, un pequeño porcentaje de su electricidad todavía se genera a partir de combustibles fósiles, sobre todo gas, que debe ser supervisado debido a sus impactos negativos sobre el clima. Para el período de julio de 2024 a junio de 2025, Brasil ha demostrado su compromiso con la energía limpia, aunque hay margen significativo para el aumento, especialmente considerando la futura electrificación de sectores como el transporte y la industria, lo cual incrementará la demanda de electricidad.
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¿Está creciendo la electricidad en Brasil?
Sin embargo, se observa una ligera disminución en el consumo de electricidad en Brasil en comparación con años anteriores. En 2025, el consumo total fue de aproximadamente 3525 kWh por persona, un descenso de 65 kWh por persona desde su récord en 2024. Esta pequeña disminución puede ser preocupante para quienes apoyan el crecimiento en la generación de electricidad limpia, esencial para enfrentar desafíos climáticos futuros. Particularmente, la generación de electricidad baja en carbono también experimentó una ligera caída, presentando una reducción de 9 kWh por persona desde el récord alcanzado en 2024. Esto sugiere que Brasil debe reforzar sus esfuerzos para no solo mantener sino aumentar su producción de electricidad de fuentes limpias, asegurando así su liderazgo en sostenibilidad energética.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, se sugiere que Brasil amplíe aún más sus capacidades eólicas y solares, dado que ya son tecnologías bien establecidas en el país. Invertir en la infraestructura de energía solar permitiría aprovechar el abundante sol de Brasil, mientras que la expansión de la energía eólica, especialmente en las áreas costeras y del interior, podría ofrecer un refuerzo significativo al suministro nacional de electricidad limpia. Además, considerar la expansión en capacidad nuclear podría integrarse como una solución efectiva a largo plazo, maximizando el potencial de Brasil para generar electricidad limpia y confiable, ayudando a mitigar el uso de combustibles fósiles y sus efectos adversos.
Historia
Históricamente, Brasil ha tenido una relación fluctuante con la generación de electricidad baja en carbono, especialmente en energía hidroeléctrica. Entre las décadas de 1980 y 2010, hubo un crecimiento consistente, con aumentos notables en 1984, 2002, 2003 y 2007, entre otros años. Sin embargo, este crecimiento fue interrumpido por caídas importantes en 2001 y nuevamente en la década del 2010, siendo 2013 y 2021 años significativos de declive. Afortunadamente, en 2022, la energía hidroeléctrica mostró una recuperación sustancial con un incremento significativo, y en los años recientes hasta 2024, la energía solar y eólica han mostrado un crecimiento impresionante. Este continuo crecimiento en las tecnologías limpias subraya el potencial de Brasil para seguir liderando en generación de electricidad sostenible.