Brasil ha logrado un importante avance en la generación de electricidad baja en carbono, alcanzando una impresionante cifra de más del 86% de su suministro eléctrico total proveniente de fuentes limpias. Más de la mitad de esta proporción se debe a la energía hidroeléctrica, mientras que la energía eólica y solar también contribuyen de manera significativa. Las fuentes de energía basada en combustibles fósiles, como el gas y el carbón, constituyen un poco más del 11% del mix energético, lo que mantiene al país en un camino positivo hacia un futuro más verde. Sin embargo, para Brasil, el próximo desafío importante será la electrificación de sectores como el transporte, la calefacción y la industria, lo que inevitablemente demandará una cantidad mucho mayor de electricidad.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen Ember, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Brasil?
En cuanto al crecimiento del consumo eléctrico, Brasil ha experimentado un aumento notable. En 2024, el consumo total de electricidad fue de 3590 kWh por persona, superando el récord anterior establecido en 2023 por 235 kWh por persona. En términos de generación de electricidad baja en carbono, el crecimiento también ha sido notable, alcanzando 3116 kWh por persona, lo que representa un incremento de 112 kWh por persona en comparación con el récord del año anterior. Estos datos evidencian que no solo ha aumentado el consumo eléctrico general, sino que también ha crecido el uso de fuentes limpias, lo cual es una tendencia muy positiva para el desarrollo sostenible del país.
Sugerencias
Para aumentar aún más la generación de electricidad baja en carbono, Brasil debería considerar la expansión de la energía eólica, dado que ya está generando una cantidad significativa de electricidad. Aprovechar la capacidad existente para ampliar la infraestructura de generación eólica sería una manera efectiva de mantener y aumentar el porcentaje de electricidad proveniente de fuentes limpias. Además de la energía eólica, es crucial que Brasil también explore la expansión de la energía solar y nuclear para diversificar aún más su portafolio de energía limpia, asegurando así un suministro eléctrico sostenido y frente al desafío de descarbonizar sectores adicionales de la economía.
Historia
En el ámbito histórico, Brasil ha visto fluctuaciones significativas en su generación de electricidad baja en carbono. En las primeras décadas, la energía hidroeléctrica tuvo un aumento constante, especialmente en los años 1980 y 2000. No obstante, ha habido años de declive significativos como en 2001 y 2013. Por otro lado, a partir de 2021 se ha notado un resurgimiento de fuentes limpias, impulsado por la energía eólica con un aumento significativo y, más recientemente, por un crecimiento en la generación solar en los últimos años. Este aumento en energía solar y eólica refleja un compromiso renovado hacia una transición energética más sostenible. Para mantener esta tendencia, Brasil debería continuar priorizando la inversión en infraestructura de energía baja en carbono, asegurando a su vez la seguridad y sostenibilidad del suministro eléctrico a futuro.








