Brasil ha logrado un notable avance en su transición hacia una matriz de electricidad baja en carbono, alcanzando un impresionante 85,59% de su generación a partir de fuentes limpias. Más de la mitad de la electricidad es proporcionada por energía hidroeléctrica, lo cual es un componente esencial en esta matriz. Seguida por fuentes de energía innovadoras y verdes como la energía eólica que contribuye con alrededor del 14,54% y la solar con un 11,1%. Las fuentes fósiles, por su parte, representan solo el 14,41% del total, con el gas como principal contribuyente en este grupo. Este uso predominante de fuentes bajas en carbono es crucial para afrontar el reto de electrificar sectores como el transporte, la calefacción y la industria, áreas que demandarán una generación de electricidad mucho mayor en el futuro cercano.
¿Está creciendo la electricidad en Brasil?
Sin embargo, deben tomarse medidas para revertir la ligera disminución del consumo eléctrico y la generación baja en carbono observada recientemente. En 2026, el consumo total de electricidad per cápita fue de 3584 kWh, un poco menos que el récord anterior de 2024 de 3590 kWh por persona. Similarmente, la generación baja en carbono por persona también disminuyó de 3116 kWh en 2024 a 3067 kWh en 2026. Esta reducción, aunque pequeña, resalta la necesidad imperiosa de incrementar el crecimiento de la electricidad baja en carbono. La estabilidad e incluso un leve retroceso en el consumo energético podría reflejarse negativamente al no satisfacer la demanda futura de electrificación.
Sugerencias
Para fortalecer e incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Brasil debería expandir significativamente sus capacidades en energía eólica y solar. Estas tecnologías ya aportan cantidades substanciales de electricidad, y su ampliación no solo es viable sino necesaria para aumentar la contribución de la electricidad limpia en su matriz energética. Además, dado el potencial de crecimiento de la energía nuclear como una fuente confiable y baja en carbono, debería también considerarse su expansión para asegurar un futuro sustentable y diversificado. Al priorizar el desarrollo de estas fuentes de energía, Brasil no solo contribuirá a la reducción de emisiones de carbono, sino que también se preparará para abastecer las crecientes demandas de la electrificación en todos los sectores de la sociedad.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
A lo largo de las últimas décadas, Brasil ha experimentado significativos cambios en la generación de electricidad baja en carbono. En los primeros años de la década de 1980, se registraron incrementos notables en la generación hidroeléctrica. Sin embargo, el inicio del siglo XXI trajo años difíciles, como en 2001, con una caída notable en la generación hidroeléctrica. Afortunadamente, en los años siguientes, se observó una recuperación significativa, con aumentos en la generación hidroeléctrica que continuaron de manera intermitente hasta 2016. Momentos críticos, como la disminución en 2013 y nuevamente en 2021, marcaron retos importantes. No obstante, a finales de 2022, se registró un notable aumento en la capacidad hidroeléctrica. La década más reciente también ha sido testigo del rápido crecimiento de la energía solar y eólica, con incrementos pronunciados en 2023 y 2024, reflejando el compromiso de Brasil con una transición energética baja en carbono y diversificada.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.









