Francia ha logrado un notable hito en el campo de la electricidad al obtener más del 95% de su consumo eléctrico a partir de fuentes bajas en carbono. Esto es un testimonio del compromiso del país con la energía limpia y su capacidad para implementarla de manera efectiva. La mayor parte de esta electricidad baja en carbono proviene de fuentes nucleares, que constituyen aproximadamente dos tercios del total. La energía hidroeléctrica también contribuye significativamente, representando más de una décima parte del suministro eléctrico. Adicionalmente, la energía eólica y solar combinadas aportan casi una sexta parte. Por otro lado, solo una pequeña fracción, menos del 5%, proviene de combustibles fósiles, principalmente gas. Además de satisfacer sus propias necesidades, Francia es un exportador neto significativo de electricidad, ayudando a sus regiones vecinas a reducir sus emisiones.
¿Está creciendo la electricidad en Francia?
En cuanto al crecimiento del consumo eléctrico en Francia, los datos recientes muestran un ligero retroceso. En 2026, el consumo total de electricidad por persona es de 8430 kWh, una disminución de casi 1000 kWh en comparación con el récord establecido en 2004. Específicamente, la generación de electricidad baja en carbono es ahora de 8027 kWh por persona, lo que representa una caída de unos 400 kWh desde su máximo histórico en el mismo año. Este estancamiento en el crecimiento del consumo eléctrico, especialmente en el ámbito de la energía baja en carbono, es preocupante, ya que indica una dificultad para satisfacer la demanda creciente que acompañará a la electrificación de otros sectores como el transporte, la calefacción y la industria.
Sugerencias
Para abordar estos desafíos, Francia debería considerar intensificar su capacidad de generación de energía baja en carbono, en particular mediante la expansión de su infraestructura nuclear existente. Dado que la energía nuclear ya desempeña un papel crucial en el suministro de electricidad limpia y confiable, invertir en este sector sería un paso eficaz para aumentar la capacidad de generación eléctrica del país. Además, el aprovechamiento de la energía solar puede complementar esta estrategia, ya que ambos tipos de energía baja en carbono son cruciales para un futuro energético sostenible. Abordar la dependencia de los combustibles fósiles, incluso si es menor, sigue siendo importante para lograr completamente la transición hacia fuentes limpias.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
Históricamente, Francia ha demostrado un firme compromiso con la expansión de su capacidad de generación de electricidad baja en carbono, particularmente notable durante las décadas de 1980 y 1990. En los años iniciales de la década de los 80, la energía nuclear experimentó un aumento significativo con incrementos notables en 1981 y 1984. Sin embargo, la producción de energía hidroeléctrica sufrió una caída considerable en 1989. Posteriormente, los años 90 vieron un continuo aumento en la generación nuclear, destacando en 1993. En años recientes, el panorama ha sido más mixto, con ciertos declives marcados como en 2020 y 2022, seguidos de recuperaciones significativas en 2023 y 2024. Es crucial que Francia continúe invirtiendo en su infraestructura de energía limpia para mantener y fortalecer su liderazgo en el sector energético global.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.





