Francia ha logrado un notable éxito en su generación de electricidad, ya que actualmente obtiene más del 96% de su electricidad de fuentes bajas en carbono. Este impresionante logro se atribuye principalmente a la energía nuclear, que constituye cercano al 70% del total, seguida de la energía hidroeléctrica con un poco más del 11%, y la eólica y solar que juntas aportan alrededor del 15%. En contraste, menos del 4% de la electricidad en Francia proviene de combustibles fósiles, principalmente gas. Este perfil energético no solo beneficia al medio ambiente, sino que también permite a Francia exportar considerablemente a sus regiones vecinas, ayudándolas a disminuir sus emisiones. Ahora, el país enfrenta el desafío de electrificar otros sectores, como el transporte, calefacción e industria, lo cual demandará una cantidad aún mayor de electricidad.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen ENTSOE, Eurostat, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Francia?
A pesar de este éxito en generación baja en carbono, la electricidad en Francia ha experimentado una disminución en su consumo per cápita si se comparan los datos actuales de 2025 con los registrados en 2004. El consumo per cápita de electricidad es de aproximadamente 7983 kWh/persona en la actualidad, disminuyendo en 1401 kWh/persona desde el récord anterior en 2004 de 9384 kWh/persona. Esta tendencia también se refleja en la generación de electricidad baja en carbono, que llegó a 7724 kWh/persona en 2025, una caída de 708 kWh/persona respecto al récord de 8432 kWh/persona de 2004. Estos datos sugieren una clara necesidad de crecimiento en la generación de electricidad baja en carbono para afrontar de manera sostenible la electrificación de otros sectores.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Francia debería considerar expandir su capacidad nuclear existente, dado su papel crucial y exitoso en el mix energético actual. El desarrollo adicional de energía solar también podría ofrecer ventajas significativas, complementando la energía nuclear y diversificando así el suministro de electricidad baja en carbono. Además, este enfoque podría sentar las bases para un futuro donde Francia no solo cubra sus futuras necesidades energéticas, sino que también fortalezca su posición como líder en emisiones mínimas en el ámbito internacional.
Historia
Desde finales de los años 70, la historia de la electricidad baja en carbono en Francia ha estado marcada principalmente por importantes aumentos en la generación nuclear. En los primeros años de la década de los 80, se registraron incrementos anuales considerables, como en 1981 con un aumento de 44.1 TWh y en 1984 con 47 TWh. A lo largo de los años, la energía nuclear continuó desarrollándose, aunque experimentó algunas disminuciones importantes, como la notable caída de 63.6 TWh en 2020 o la preocupante reducción de 81.7 TWh en 2022. Sin embargo, estos descensos fueron contrarrestados por incrementos significativos en 2023 y 2024. Francia ha logrado establecer una base sólida en bajas emisiones con energía nuclear como pilar, demostrando el potencial de esta tecnología para proporcionar una solución eficiente y limpia a las necesidades energéticas.