Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, casi el 59 % de la electricidad consumida en Alemania procedió de fuentes bajas en carbono, frente a cerca del 39 % de combustibles fósiles. La energía eólica aportó casi un tercio del total y la solar alrededor de una quinta parte; los biocombustibles y la energía hidroeléctrica contribuyeron con aproximadamente un 4 % cada uno. Entre los combustibles fósiles, el carbón representó un 20 % y el gas un 16 %. Las importaciones netas equivalieron a alrededor del 1 % del consumo. Aunque la electricidad limpia constituye la mayoría, la dependencia todavía considerable de los combustibles fósiles hace necesario ampliar la generación baja en carbono para reducir las emisiones y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Alemania?
Las cifras más recientes no muestran crecimiento respecto a los máximos históricos, aunque esta comparación por sí sola no permite determinar la evolución frente al año inmediatamente anterior. En 2026, el consumo eléctrico fue de unos 5.525 kWh por persona, frente al récord de 7.906 kWh de 2008: una diferencia de 2.381 kWh, aproximadamente un 30 % menos. La generación eléctrica baja en carbono alcanzó 3.261 kWh por persona, por debajo del máximo de 3.825 kWh registrado en 2019, una caída de 564 kWh, casi un 15 %. Este retroceso respecto a los récords resulta preocupante: Alemania necesita más electricidad limpia para atender la electrificación y la creciente demanda asociada a la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar su generación baja en carbono, Alemania debería acelerar la expansión eólica y solar, aprovechando que ambas tecnologías ya aportan grandes cantidades de electricidad, y considerar la construcción de nueva capacidad nuclear. Entre las regiones de referencia, su vecina Dinamarca obtiene un 57 % de su electricidad de la energía eólica, lo que ofrece un ejemplo especialmente relevante. En solar, los estados estadounidenses de Nevada y California alcanzan aproximadamente un 35 % y un 31 %, respectivamente, y pueden aportar lecciones sobre el despliegue a gran escala. Para la generación nuclear, Alemania puede aprender de vecinos europeos como Francia, donde esta fuente suministra cerca de dos tercios de la electricidad, y Chequia, donde aporta alrededor del 41 %. Combinar más generación eólica, solar y nuclear permitiría fortalecer el suministro limpio y desplazar los combustibles fósiles.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Alemania muestra una fuerte expansión nuclear entre finales de los años setenta y comienzos de los noventa: la generación aumentó casi 12 TWh en 1977, unos 26 TWh en 1984, 34 TWh en 1985, 15 TWh en 1988 y otros 12 TWh en 1992. Desde 2007, las grandes pérdidas de generación nuclear supusieron un grave retroceso para la electricidad limpia: cayó aproximadamente 27 TWh en 2007, 14 TWh en 2009 y 33 TWh en 2011, seguidos de descensos de 14 TWh en 2020, 33 TWh en 2022 y 26 TWh en 2023. Renunciar a semejante volumen de generación baja en carbono merece una crítica firme. Paralelamente, la eólica creció unos 11 TWh en 2011 y registró importantes avances en 2015, 2017 y 2019, de entre 16 y 26 TWh anuales. En los años veinte, los biocombustibles descendieron 28 TWh en 2020 y la eólica cayó 16 TWh en 2021, antes de recuperarse con aumentos de unos 12 TWh en 2022 y 17 TWh en 2023. El incremento solar de casi 16 TWh en 2025 es una señal alentadora que conviene consolidar con una expansión sostenida de la electricidad limpia.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
















