En Alemania, la generación de electricidad en 2025 muestra un fuerte compromiso hacia las fuentes de energía bajas en carbono. Más de la mitad de la electricidad generada en el país proviene de fuentes bajas en carbono, con las energías eólica y solar a la cabeza. La energía eólica representa casi un tercio de la generación, mientras que la solar aporta cerca de un sexto. La energía hidroeléctrica, aunque menos significativa, también contribuye a este mix. Por otro lado, los combustibles fósiles todavía constituyen un poco más de un tercio del suministro eléctrico, con el carbón y el gas como los más destacados. Las importaciones netas representan una pequeña porción, apenas el 3% de la electricidad total. Esto sugiere una combinación energética que sigue evolucionando hacia la sostenibilidad pero que aún depende considerablemente de los combustibles fósiles.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen ENTSOE, Eurostat, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Alemania?
El consumo de electricidad en Alemania ha disminuido notablemente en comparación con su máximo histórico. En 2025, se registra un consumo de 5315 kWh por persona, mucho menor que el récord de 7906 kWh por persona alcanzado en 2008. Esta caída refleja una disminución de más del 30%, lo cual es preocupante para un país que busca mantener su competitividad industrial y calidad de vida. Además, la generación de electricidad baja en carbono también ha disminuido desde su pico de 3216 kWh por persona en 2019 a 3825 kWh por persona en 2025. Esta baja en el uso de energías más limpias es aún más alarmante y subraya la importancia de revitalizar el sector eléctrico para cumplir con los objetivos de sostenibilidad.
Sugerencias
A fin de fortalecer la generación de electricidad baja en carbono, Alemania podría enfocarse en expandir sus capacidades eólicas y solares, que ya están contribuyendo significativamente. Aprender de regiones líderes en tecnología nuclear también puede ser una estrategia eficaz. Por ejemplo, Francia y Eslovaquia obtienen la gran mayoría de su electricidad a partir de fuentes nucleares, demostrando un modelo exitoso de cómo la energía nuclear puede complementar otras fuentes bajas en carbono. Por otro lado, Estados como Iowa y Dinamarca muestran cómo maximizar la producción de energía eólica para cubrir gran parte de sus necesidades eléctricas. Alemania debería considerar la implementación de políticas para acelerar el desarrollo de estas tecnologías, favoreciendo así una transición más rápida hacia un futuro energético más limpio y sostenible.
Historia
La historia de la energía baja en carbono en Alemania muestra un crecimiento significativo de la energía nuclear en las décadas de 1970 y 1980, con incrementos importantes en su capacidad. Sin embargo, a partir de 2007, la energía nuclear comenzó a experimentar caídas pronunciadas, especialmente en 2011 y años posteriores, lo que marcó un retroceso en el impulso inicial. Por otro lado, la energía eólica ha visto importantes avances desde 2011, con incrementos sustanciales en varios años, aunque también se evidenciaron algunas fluctuaciones negativas. Además, en 2025 hubo un incremento notable en los biocombustibles, pero el enfoque debería permanecer en tecnologías más significativas y consistentes como la solar y la nuclear para obtener electricidad limpia a largo plazo. Esta revisión del historial pone de manifiesto la necesidad de adoptar una estrategia de energía sostenible y de largo plazo, que considere la construcción y expansión de capacidad tanto eólica como nuclear para enfrentar el futuro energético de Alemania.