Desde julio de 2024 hasta junio de 2025, Corea del Sur ha demostrado un balance mixto en su consumo de electricidad, con más de la mitad procedente de combustibles fósiles y poco menos de la mitad de fuentes bajas en carbono. Específicamente, alrededor del 55% de la electricidad se generó a partir de fuentes basadas en combustibles fósiles, principalmente carbón y gas, ambas contribuyendo alrededor del 27% respectivamente. En contraste, casi un tercio de la electricidad proviene de fuentes nucleares, lo que representa la mayor parte de su producción de energía baja en carbono, mientras que un adicional 10% es aportado por otras tecnologías limpias como solar, biocombustibles e hidroeléctrica.
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¿Está creciendo la electricidad en Corea del Sur?
Sin embargo, al observar la evolución en el consumo eléctrico per cápita, Corea del Sur parece estar experimentando un ligero retroceso en comparación con años anteriores. En 2025, el consumo total de electricidad se situó en 11,232 kWh por persona, disminuyendo en 195 kWh respecto al récord previo de 11,427 kWh por persona alcanzado en 2018. Por otro lado, la generación de electricidad baja en carbono por persona ha mostrado un aumento, alcanzando 4,814 kWh en 2025, un incremento de 209 kWh desde su récord más alto el año anterior. Esto sugiere un esfuerzo claro hacia la transición a fuentes de energía más limpias, a pesar de la disminución general en el consumo eléctrico total.
Sugerencias
Para seguir aumentando la generación de electricidad baja en carbono, Corea del Sur puede considerar ampliar su capacidad nuclear existente, dado que ya desempeña un papel crucial en el suministro eléctrico del país. Aprender de ejemplos exitosos, como Francia y Eslovaquia, donde la energía nuclear compone más de dos tercios de su electricidad, podría ser beneficioso. Además, es fundamental explorar el potencial de la energía solar, inspirándose en regiones como Nevada y California, donde la solar aporta, respectivamente, 33% y 29% de la electricidad. Adoptar estas estrategias diversificaría el portafolio energético de Corea del Sur, reduciendo su dependencia de los combustibles fósiles y fortaleciendo su compromiso con la energía limpia.
Historia
Históricamente, el desarrollo de la energía baja en carbono en Corea del Sur ha mostrado fluctuaciones, especialmente en la generación nuclear. Desde mediados de los años 80 hasta principios del nuevo milenio, se registraron incrementos sustanciales en la generación nuclear, destacando aumentos notables en los años 1986, 1998 y 2005. Sin embargo, la década de 2010 experimentó reducciones significativas, particularmente en 2013, 2017 y 2018, que marcaron declives preocupantes en la generación nuclear. Más recientemente, se han retomado los incrementos, reflejados en los números de 2022 y 2025, lo que indica una posible recuperación y un refuerzo en el compromiso del país hacia la energía limpia y sostenible.