Noruega ha logrado una hazaña impresionante al obtener más del 98% de su electricidad a partir de fuentes bajas en carbono durante el periodo de septiembre de 2025 a agosto de 2026. Con 88% proveniente de la energía hidroeléctrica y casi un 10% de la eólica, el país casi no depende de combustibles fósiles, que son responsables de tan solo un 1,39% de la producción eléctrica. Este importante logro no solo posiciona a Noruega como un líder en electricidad limpia, sino que también le permite ser un importante exportador neto de electricidad, ayudando así a sus regiones vecinas a reducir sus emisiones. Sin embargo, el siguiente gran desafío es electrificar sectores como el transporte, la calefacción y la industria. Esta transición requerirá una cantidad significativamente mayor de electricidad, lo que implica que se necesitarán más esfuerzos para aumentar aún más la generación limpia.
¿Está creciendo la electricidad en Noruega?
A pesar del compromiso de Noruega con la electricidad limpia, el consumo total de electricidad per cápita ha disminuido desde el año 2000. En 2026, el consumo se situó en alrededor de 27.412 kWh por persona, mientras que el récord anterior era de 31.839 kWh por persona. Esto supone una caída de más de 4.400 kWh por persona. De forma similar, la producción de electricidad baja en carbono también mostró una caída, pasando de 31.742 kWh por persona en el año 2000 a 27.032 kWh en la fecha más reciente, una disminución de más de 4.700 kWh por persona. Este retroceso es motivo de preocupación considerando la necesidad vital de expandir la generación de electricidad limpia para enfrentar el cambio climático y fomentar el desarrollo económico sostenible.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Noruega debería considerar una mayor inversión en energía nuclear y solar, dos fuentes que ofrecen un potencial significativo para expandir la capacidad de generación sin aumentar las emisiones. La energía solar, en particular, podría ser una solución complementaria y eficaz, aprovechando las innovaciones tecnológicas que facilitan su integración en redes eléctricas ya existentes. La energía nuclear también ofrece una fuente estable y continua que podría garantizar la seguridad energética del país, mientras se trabaja en la transición de otros sectores hacia la electrificación. Estas expansiones asegurarían que Noruega no solo mantenga su liderazgo en producción limpia sino que también continúe siendo un referente en la lucha global contra el cambio climático.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
En cuanto a la historia de la generación eléctrica baja en carbono en Noruega, se observaron varias tendencias significativas principalmente en el ámbito de la energía hidroeléctrica. En los años 80 y 90, hubo fluctuaciones con incrementos como en 1981 y 1989 donde se añadieron más de 9 TWh cada año, contrastados por reducciones como en 1991 y 1996 con caídas de alrededor de 10 y 18 TWh respectivamente. El inicio de los 2000 fue testigo de un notable aumento en el año 2000 seguido por una serie de disminuciones pronunciadas hasta 2003. Un destacable aumento se produjo en 2005 con un considerable incremento de 27 TWh. Estos ciclos de alzas y caídas enfatizan la necesidad crítica para Noruega de diversificar sus fuentes de energía baja en carbono, asegurando una generación estable y creciente de electricidad de fuentes limpias que superen la dependencia histórica de fluctuantes condiciones hidroeléctricas.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.













