En Texas, durante el periodo desde septiembre de 2024 hasta agosto de 2025, el consumo de electricidad se divide significativamente entre fuentes de combustibles fósiles y fuentes bajas en carbono. Más de la mitad de la electricidad, aproximadamente el 61%, proviene de combustibles fósiles, con el gas representando casi la mitad del total, alrededor del 49%. El carbón también contribuye con casi un 12%. En contraste, casi el 39% de la electricidad se genera a partir de fuentes bajas en carbono. La energía eólica se lleva una gran parte de esta categoría, con poco más del 21%, mientras que la energía solar representa cerca del 10%, principalmente de instalaciones a gran escala. La energía nuclear, aunque todavía relativamente pequeña comparada con otras fuentes, tiene una participación significativa del 7% en la generación limpia.
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¿Está creciendo la electricidad en Texas?
Analizando si la electricidad está creciendo en Texas, observamos un incremento en el consumo total de electricidad per cápita, que ha aumentado a 18,535 kWh en 2025, estableciendo un nuevo récord, superando el año anterior por 150 kWh por persona. En la categoría de baja en carbono, el consumo per cápita también muestra un crecimiento notable, alcanzando 7,190 kWh, lo que representa un aumento sustancial de 475 kWh en comparación con el récord anterior. Estos incrementos indican un crecimiento no solo en el consumo de electricidad en general, sino también en la adopción de fuentes más limpias, lo cual es un desarrollo positivo hacia un futuro más sostenible.
Sugerencias
Para que Texas aumente su capacidad de generación de electricidad baja en carbono, una estrategia viable sería expandir aún más su ya considerable capacidad de energía eólica, dado que ya está generando una parte significativa de la electricidad del estado. Examinar el éxito de otras regiones podría ser útil. Por ejemplo, Iowa y Dakota del Sur han logrado generar más de la mitad de su electricidad a partir del viento. Además, Texas podría aprender de países como Francia y Eslovaquia, que obtienen más del 65% de su electricidad de la energía nuclear, otra fuente fiable y baja en carbono. Además, incorporar más energía solar puede ser ventajoso, siguiendo ejemplos de estados como California y Nevada, que han conseguido generar alrededor de 30% de su electricidad a partir de energía solar.
Historia
La historia de la generación de electricidad baja en carbono en Texas ha sido de crecimiento constante, especialmente en energía eólica, que ha visto aumentos anuales significativos a lo largo de los años. Desde 2008, ha habido incrementos continuos en la capacidad de generación eólica, con años destacados como 2016 y 2022, donde se registraron aumentos de 12.7 y 15.3 TWh, respectivamente. Aunque también ha habido contribuciones de la energía nuclear, a partir de 2006, el crecimiento eólico ha sido el más prominente, a pesar de pequeños contratiempos temporales como en 2017, cuando hubo una reducción en la generación nuclear. Estos desarrollos históricos subrayan la importancia de seguir ampliando las fuentes bajas en carbono, especialmente eólica y nuclear, para mantener el impulso hacia una generación de electricidad más limpia en Texas.








