Actualmente, el consumo de electricidad en Perú se divide entre energías de baja en carbono y combustibles fósiles. Las energías de baja en carbono representan más de la mitad de la producción, con un 59%. Dentro de este grupo, la energía hidroeléctrica es la más significativa, aportando aproximadamente un 50%. La energía eólica aporta un 6%, mientras que la energía solar contribuye con un 2%. Por otro lado, las fuentes basadas en combustibles fósiles comprenden alrededor del 41% del suministro eléctrico, con el gas representando la mayoría de esta cifra, cerca del 39%. Es crucial aumentar la proporción de energías limpias para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, que contribuyen al cambio climático y a la contaminación del aire.
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¿Está creciendo la electricidad en Perú?
El consumo de electricidad en Perú ha mostrado un crecimiento en el último año. En 2024, el consumo total de electricidad alcanzó los 1869 kWh por persona, lo que representa un incremento de 30 kWh por persona en comparación con el récord anterior de 2023. Este aumento indica una tendencia positiva hacia un mayor consumo de electricidad, crucial para satisfacer la demanda futura impulsada por la electrificación y la expansión de la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, la generación de electricidad de baja en carbono también ha crecido, alcanzando 1107 kWh por persona en 2024. Esto representa un aumento de 46 kWh por persona desde el récord anterior de 2019, evidenciando un avance en la generación de energía sostenible en el país.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad de baja en carbono, Perú puede mirar hacia regiones que han tenido éxito en áreas claves. Por ejemplo, áreas como California, con un 29% de su electricidad proveniente de la energía solar, pueden servir de inspiración para expandir la capacidad solar en Perú. Paralelamente, el desarrollo de energía eólica puede encontrar guías en países como Dinamarca e Irlanda, donde la energía eólica constituye cerca del 60% y 32% de su generación de electricidad, respectivamente. Además, aunque Perú no tiene plantas nucleares, podría considerar estos desarrollos a largo plazo dado el éxito de países como Francia y Eslovaquia, donde la energía nuclear forma una parte significativa de su mix eléctrico. Las experiencias de estos países destacan los beneficios de apostar por una matriz energética diversa, incorporando tanto solar y eólica como nuclear para asegurar un suministro energético limpio y equilibrado.
Historia
La historia de la electricidad de baja en carbono en Perú se ha caracterizado por un crecimiento continuo, especialmente en el ámbito de la energía hidroeléctrica. Durante la década de 1980 y 1990, se observaron incrementos significativos, como en 1981 y 1993, cuando la generación hidroeléctrica aumentó en 1 y 2,1 TWh, respectivamente. En los años 2000, esta tendencia continuó con varios aumentos anuales, como en 2000 y 2001 con adiciones de 1,6 y 1,4 TWh. Una aceleración notable ocurrió en 2017, con un incremento de casi 5 TWh. Sin embargo, hubo períodos de disminución, como en 2020 y 2022, destacándose la importancia de garantizar la estabilidad y crecimiento continuo de energías limpias. En 2024, una recuperación significativa con un aumento de 2,9 TWh en hidroeléctrica, junto con un avance de 1,5 TWh en eólica, subraya el compromiso de Perú hacia un futuro energético más sostenible.