Entre junio de 2025 y mayo de 2026, más de la mitad de la electricidad consumida en Argentina procedió de combustibles fósiles (55%), mientras que la electricidad baja en carbono representó cerca del 45%. El gas dominó el suministro, con aproximadamente el 51%, acompañado por pequeñas contribuciones del petróleo (2%) y el carbón (1%). Entre las fuentes bajas en carbono, la energía hidroeléctrica aportó alrededor del 19%, la energía eólica el 13%, la nuclear el 7%, la solar el 4% y los biocombustibles el 2%. Argentina cuenta, por tanto, con una base importante de electricidad limpia, pero todavía depende mayoritariamente de combustibles fósiles, asociados al cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Argentina?
Los últimos datos no muestran nuevos máximos de electricidad por habitante en Argentina. En 2026, el consumo total se situó en unos 3.180 kWh por persona, frente al récord de aproximadamente 3.570 kWh de 2016: unos 395 kWh menos, una diferencia cercana al 11%. La generación de electricidad baja en carbono también quedó por debajo de su máximo: alcanzó unos 1.430 kWh por persona, aproximadamente 96 kWh menos que el récord de 1.522 kWh de 2024, una caída de alrededor del 6%. Estas cifras no permiten determinar por sí solas la evolución respecto al año inmediatamente anterior ni la del consumo total del país, pero sí muestran un preocupante retroceso frente a los máximos por habitante. Recuperar el crecimiento de la electricidad limpia es importante para atender la electrificación y la creciente demanda de la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar su generación baja en carbono, Argentina debería ampliar la energía eólica, que ya aporta una proporción considerable de su electricidad, y acelerar la expansión solar y nuclear. Sus vecinos ofrecen ejemplos especialmente pertinentes: Uruguay obtiene alrededor de un tercio de su electricidad de la eólica, mientras que Chile genera casi una cuarta parte con solar. España también muestra una contribución solar del 23%. En materia nuclear, Francia obtiene aproximadamente dos tercios de su electricidad de esta fuente, y el estado estadounidense de Illinois cerca de la mitad; ambos ofrecen referencias para ampliar el papel de la nuclear en Argentina. Estas experiencias pueden orientar una estrategia que combine más parques eólicos, instalaciones solares y capacidad nuclear, acompañada de inversiones en redes para impulsar el suministro limpio y reducir la dependencia fósil.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia presentada de la electricidad baja en carbono en Argentina está marcada principalmente por grandes variaciones hidroeléctricas. En los años ochenta, la generación hidroeléctrica aumentó 4,5 TWh en 1980, pero cayó 6,8 TWh en 1988. Durante los noventa alternó avances de alrededor de 5 TWh en 1990, 1993 y 1997 con retrocesos de entre 4 y 5 TWh en 1996 y 1999. A comienzos de los años 2000 hubo importantes aumentos de 7,2 TWh y 8,2 TWh en 2000 y 2001; posteriormente llegaron incrementos de entre 3,6 y 3,9 TWh en 2005, 2006, 2009 y 2013, interrumpidos por una caída de 6,5 TWh en 2007. En el período más reciente, la hidroeléctrica retrocedió unos 5 TWh tanto en 2019 como en 2021, mientras que la eólica creció 4,4 TWh en 2020. La recuperación hidroeléctrica de 2022 y el notable aumento de 10,8 TWh en 2023 fueron avances alentadores, aunque la caída de 7,3 TWh en 2025 resulta preocupante y refuerza la necesidad de ampliar una combinación diversificada de electricidad baja en carbono.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.












