En Argentina, el consumo de electricidad en el año 2025 revela un uso diversificado de fuentes de energía. Un poco más de la mitad de la electricidad proviene de combustibles fósiles, con el gas como el mayor contribuyente, representando cerca del 46% del total, mientras que el petróleo y el carbón ocupan porciones menores. Por otro lado, casi la mitad de la electricidad del país se produce mediante fuentes de energía baja en carbono. La energía hidroeléctrica representa casi una cuarta parte de la electricidad total, mientras que la eólica genera más de una décima parte. La energía nuclear es responsable de más del 7% y la solar cubre alrededor del 3%. La presencia de biocombustibles es muy limitada, con menos del 2% del total. Estos datos resaltan un equilibrio creciente entre energías limpias y fósiles.
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¿Está creciendo la electricidad en Argentina?
Al observar la tendencia en el consumo eléctrico por habitante, parece que ha habido un descenso desde su máximo anterior en 2016. Actualmente, con un consumo de 3257 kWh por persona, la electricidad total ha disminuido en comparación con el récord anterior de 3570 kWh por persona en 2016. Sin embargo, hay buenas noticias en términos de generación de electricidad baja en carbono, que ha alcanzado un nuevo récord histórico al superar 1567 kWh por persona, un aumento desde el récord anterior de 1536 kWh por persona en 2024. Mientras se evidencia una contracción en el consumo total, el crecimiento continuo de la generación de energía limpia es un indicio positivo para un futuro más sostenible en Argentina.
Sugerencias
Para impulsar aún más la generación de electricidad baja en carbono, Argentina debería considerar la ampliación de sus capacidades en energía eólica, que ya es un contribuyente significativo. Aprender de países como Uruguay e Irlanda, que han logrado generar más de un tercio de su electricidad mediante energía eólica, podría ser beneficioso. Asimismo, observando la impresionante generación nuclear en Francia y Argentina podría investigar la posibilidad de incrementar su dependencia de esta fuente limpia. Además, el caso exitoso de regiones como California, donde la energía solar representa más de un tercio de la electricidad, sugiere que Argentina podría beneficiar significativamente de aumentar su capacidad solar, maximizando así su transformación hacia una matriz eléctrica más ecológica y sostenible.








