En 2025, el panorama del consumo de electricidad en México muestra una dependencia predominante de los combustibles fósiles, que representan más de las tres cuartas partes de la generación total de electricidad. El gas es el mayor contribuyente dentro de los combustibles fósiles, abarcando poco más del 60% del total. Sin embargo, hay buenas noticias en el lado de la baja en carbono: casi una cuarta parte de la electricidad se genera mediante fuentes limpias. La energía hidroeléctrica lidera el grupo de las bajas en carbono con cerca de un 8%. La energía solar y la energía eólica contribuyen con alrededor del 6% y casi el 6%, respectivamente. La energía nuclear aporta un modesto pero significativo 2.65% al mix de generación eléctrica.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en México?
Al observar si el consumo de electricidad está creciendo en México, notamos que en 2025 el consumo per cápita se incrementó ligeramente, alcanzando 2811 kWh por persona, superando el récord anterior del año 2024. Sin embargo, el panorama de las fuentes bajas en carbono es menos alentador. La generación de electricidad baja en carbono por persona está en 679 kWh, que es una disminución desde el récord de 2021. Esta caída refleja una preocupante tendencia en la producción de electricidad baja en carbono, lo cual es decepcionante ya que el país debería avanzar hacia un futuro más limpio para enfrentar el cambio climático y mejorar la calidad del aire.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, México puede tomar ejemplo de las regiones que tienen éxito en este ámbito. Por un lado, países como Francia y Eslovaquia han demostrado la eficacia de la energía nuclear, cubriendo cada uno alrededor del 65% de su producción total con esta fuente. Además, Dinamarca e Iowa muestran cómo el aprovechamiento del viento puede ser altamente efectivo, alcanzando el 60% y 58% respectivamente. México podría ampliar su capacidad nuclear mientras expande simultáneamente sus inversiones en energía solar, inspirándose en el caso de Nevada que obtiene una tercera parte de su electricidad a partir de la energía solar. Mirando a regiones como California y Chile para solar y a estados como Dakota del Sur para viento podría proporcionar una guía valiosa.
Historia
El historial de la electricidad baja en carbono en México muestra fluctuaciones notables, especialmente en el sector hidroeléctrico. En la década de 1980, la energía hidroeléctrica creció inicialmente, pero luego tuvo una significativa disminución hacia el final de esa década y principios de los 90. Este patrón de avances y retrocesos continuó en los años 90 y 2000, con aumentos en la generación hidroeléctrica a veces seguidos por caídas. En el año 2019, tanto la energía solar como la eólica registraron aumentos significativos, comenzando una nueva fase de crecimiento. Sin embargo, en años recientes, las caídas repentinas en la generación hidroeléctrica han reflejado inestabilidad en la capacidad de aprovechamiento de esta fuente. México debería considerar una estrategia más robusta y estable para avanzar en la adopción y expansión de fuentes de electricidad baja en carbono más seguras y confiables.








