Durante los doce meses de agosto de 2025 a julio de 2026, casi tres cuartas partes de la electricidad consumida en México procedieron de combustibles fósiles. El gas dominó con alrededor del 60%, mientras que el carbón y el petróleo aportaron cerca del 7% cada uno. La electricidad baja en carbono representó aproximadamente una cuarta parte del consumo: la energía hidroeléctrica aportó alrededor del 8%, la solar casi el 7%, la eólica el 6% y la nuclear el 3%. Esta fuerte dependencia de los combustibles fósiles deja un amplio margen para ampliar la electricidad limpia y reducir las emisiones que provocan el cambio climático y la contaminación del aire.
¿Está creciendo la electricidad en México?
El consumo eléctrico por habitante está creciendo, aunque modestamente: el dato de 2026 alcanza unos 2.815 kWh por persona, frente al récord anterior de 2.771 kWh en 2024. Son 44 kWh adicionales, un aumento cercano al 1,6%, que establece un nuevo máximo. Sin embargo, la generación eléctrica baja en carbono se sitúa en 709 kWh por persona, unos 23 kWh —aproximadamente un 3%— por debajo del récord de 732 kWh de 2021. Es positivo que aumente el consumo eléctrico, pero preocupa que la generación limpia por habitante todavía no haya recuperado su máximo: México necesita acelerar su expansión para atender la electrificación y la demanda creciente de actividades como la inteligencia artificial.
Sugerencias
México puede aumentar su generación baja en carbono mediante una expansión conjunta de la solar, la eólica y la nuclear, acompañada de nuevas redes eléctricas. Entre las regiones cercanas destacan los estados estadounidenses de Nevada y California, donde la solar genera aproximadamente el 35% y el 31% de la electricidad, respectivamente; Chile, con un 24%, también ofrece una referencia latinoamericana útil. Para la eólica, México puede aprender de Uruguay, donde aporta un tercio de la generación, y de los estados estadounidenses de Nuevo México y Texas, con alrededor del 36% y el 22%. En nuclear, el estado estadounidense de Arizona obtiene una cuarta parte de su electricidad de esta fuente, mientras que Francia alcanza cerca de dos tercios. Estas experiencias respaldan una estrategia mexicana que amplíe tanto la generación solar como la capacidad nuclear y aproveche sus recursos eólicos.
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en México muestra importantes fluctuaciones hidroeléctricas y, más recientemente, avances solares y eólicos. En los años ochenta, la generación hidroeléctrica aumentó casi 8 TWh en 1981 y cayó unos 6 TWh en 1986. Durante los noventa alternó descensos de entre 5 y 6 TWh con aumentos de entre 7 y 8 TWh. En los años 2000 volvió a oscilar: tras una caída en 2003 y una recuperación en 2004, creció casi 12 TWh en 2008 y retrocedió unos 13 TWh en 2009. En la década siguiente, los aumentos hidroeléctricos de unos 10 y 11 TWh en 2010 y 2014 contrastaron con caídas de alrededor de 8 TWh tanto en 2015 como en 2019. Ese último año, la solar y la eólica sumaron cerca de 5 TWh adicionales cada una, y la solar añadió otros 9 TWh en 2020, un avance alentador. La hidroelectricidad creció unos 8 TWh en 2021, cayó 15 TWh en 2023 y aumentó 5 TWh en 2025. Esta trayectoria refuerza la importancia de sostener el crecimiento de una combinación amplia de electricidad limpia, especialmente solar y nuclear.
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.









