Entre junio de 2025 y mayo de 2026, casi tres cuartas partes de la electricidad consumida en México procedieron de combustibles fósiles: alrededor del 73%. El gas dominó con un 60% del total, mientras que el petróleo y el carbón aportaron cerca del 7% cada uno. La electricidad baja en carbono representó aproximadamente una cuarta parte del consumo: la energía hidroeléctrica aportó casi el 9%, la solar cerca del 7%, la energía eólica el 6% y la nuclear alrededor del 3%. México sigue dependiendo ampliamente de los combustibles fósiles, por lo que aumentar la generación limpia es fundamental para reducir las emisiones que provocan el cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en México?
El consumo eléctrico por habitante sí está creciendo, aunque muy lentamente: el dato más reciente, correspondiente a 2026, alcanza los 2788 kWh por persona, apenas 17 kWh por encima del récord de 2771 kWh registrado en 2024. Esto supone un aumento de alrededor del 0,6% respecto a aquel máximo. En cambio, la generación eléctrica baja en carbono se sitúa en 707 kWh por persona, unos 25 kWh por debajo del récord de 732 kWh de 2021, una diferencia de aproximadamente el 3%. El nuevo máximo de consumo es positivo, pero el retroceso respecto al récord de generación limpia resulta preocupante: México necesita un crecimiento más sólido de la electricidad baja en carbono para atender la electrificación y la demanda adicional de la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar la generación baja en carbono, México puede impulsar conjuntamente la solar, la energía eólica y la nuclear, acompañadas de una expansión de la red eléctrica. Entre las regiones cercanas con condiciones solares relevantes, los estados estadounidenses de Nevada y California generan aproximadamente el 35% y el 31% de su electricidad con solar; Chile también ofrece una referencia latinoamericana, con casi una cuarta parte. Para la energía eólica, México puede aprender del estado estadounidense de Texas, donde aporta el 22%, y de Uruguay, donde alcanza un tercio. En nuclear, el estado estadounidense de Arizona obtiene una cuarta parte de su electricidad de esta fuente, mientras que Francia alcanza alrededor de dos tercios. Estas experiencias muestran el amplio margen para que México amplíe tanto la solar como la nuclear y aproveche mejor sus recursos eólicos.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en México muestra fuertes oscilaciones hidroeléctricas y avances recientes de la solar y la energía eólica. En los años ochenta, la generación hidroeléctrica aumentó 7,7 TWh en 1981, pero cayó 6,2 TWh en 1986. Durante los noventa, las caídas de 1994 y 1997 alternaron con aumentos de 7,5 TWh en 1995 y 8,2 TWh en 1999. En los años 2000 ocurrió algo similar: tras una caída en 2003 y una recuperación en 2004, el aumento de casi 12 TWh en 2008 fue seguido por una pérdida de 12,5 TWh en 2009. La década siguiente comenzó con un incremento hidroeléctrico de más de 10 TWh en 2010 y otro de casi 11 TWh en 2014, pero registró descensos de unos 8 TWh tanto en 2015 como en 2019. Ese último año, la solar y la energía eólica crecieron 4,7 TWh cada una, y la solar añadió otros 9,2 TWh en 2020, avances especialmente alentadores. Finalmente, la hidroelectricidad aumentó casi 8 TWh en 2021, perdió 15 TWh en 2023 y recuperó unos 5 TWh en 2025. Esta trayectoria refuerza la importancia de diversificar y ampliar sostenidamente la generación limpia mediante más solar, energía eólica y nuclear.
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (jun 2025 – may 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.














