Entre agosto de 2025 y julio de 2026, casi dos tercios de la electricidad consumida en Chile procedieron de fuentes bajas en carbono, frente a algo más de un tercio de combustibles fósiles. La solar aportó cerca de una cuarta parte del total; la energía hidroeléctrica, una quinta parte; la energía eólica, alrededor del 14 %; y los biocombustibles, el 6 %. Dentro de los combustibles fósiles, el carbón representó el 17 %, el gas casi el 14 % y el petróleo cerca del 5 %. Aunque la electricidad limpia ya es mayoritaria, sigue siendo importante desplazar la generación fósil para reducir las emisiones que provocan el cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Chile?
El consumo de electricidad por persona sí está creciendo: el dato más reciente de 2026 alcanza los 4688 kWh por habitante, unos 138 kWh más que el récord anterior de 2024, de 4550 kWh; un aumento de aproximadamente el 3 %. Sin embargo, la generación eléctrica baja en carbono no acompaña ese avance: sus 3028 kWh por persona quedan 111 kWh por debajo del máximo de 3139 kWh registrado en 2024, una caída cercana al 4 %. El nuevo récord de consumo es positivo para la electrificación, pero el retroceso de la generación limpia por habitante resulta preocupante: Chile necesita que esta crezca para atender la demanda futura, incluida la asociada a la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar la generación eléctrica baja en carbono, Chile puede ampliar la solar y la eólica, que ya aportan cantidades importantes de electricidad, y considerar incorporar generación nuclear. Uruguay ofrece una referencia regional relevante: obtiene alrededor de un tercio de su electricidad de la eólica. Para la solar, el estado estadounidense de Nevada, con condiciones áridas comparables a las del norte chileno, muestra que esta tecnología puede aportar cerca del 35 % de la electricidad. En materia nuclear, Francia genera aproximadamente dos tercios de su electricidad con esta fuente, mientras que los Emiratos Árabes Unidos alcanzan una quinta parte. Estas experiencias ofrecen ejemplos para combinar una expansión solar y eólica con generación nuclear y construir un suministro eléctrico limpio más abundante.
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Chile muestra grandes variaciones hidroeléctricas y un fuerte avance solar reciente. A comienzos de los años noventa, la generación hidroeléctrica aumentó unos 8 TWh entre 1991 y 1992, pero perdió más de 5 TWh entre 1998 y 1999. Se recuperó con incrementos de unos 7 TWh entre 2000 y 2001 y otros 7 TWh entre 2005 y 2006, antes de caer 6 TWh en 2007 y casi 4 TWh en 2010. Durante la década de 2010, los biocombustibles sumaron 2,4 TWh en 2011 y la hidroelectricidad creció 3,4 TWh en 2014, aunque volvió a retroceder 2,5 TWh en 2019. Entre 2021 y 2023, la solar protagonizó una expansión destacada, con aumentos anuales que sumaron más de 10 TWh. La hidroelectricidad, por su parte, cayó 2,5 TWh en 2021, se recuperó unos 6 TWh entre 2023 y 2024 y sufrió una fuerte reducción de 6,4 TWh en 2025, lo que refuerza la necesidad de acelerar y diversificar el crecimiento de la electricidad limpia.
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (ago 2025 – jul 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.











