En el año 2025, Marruecos está experimentando un paisaje energético dominado por combustibles fósiles, con más del 70% de su generación de electricidad proveniente de fuentes como el carbón, que representa la mayoría de este porcentaje. La generación baja en carbono contribuye con poco más de un cuarto del total, destacando la energía eólica como la principal fuente de producción limpia con algo más del 20%. La energía solar y la energía hidroeléctrica son aún pequeñas, con cerca de un 4% y aproximadamente un 2%, respectivamente. Este panorama muestra un escenario en el que la mayoría de la electricidad todavía proviene de fuentes no sostenibles, lo que implica desafíos significativos para la transición energética hacia una matriz más limpia y sostenible.
¿Está creciendo la electricidad en Marruecos?
El consumo de electricidad en Marruecos ha experimentado una disminución recientemente. En 2025, el uso total de electricidad per cápita es de 1090 kWh, lo cual es una caída significativa desde su récord anterior en 2024 de 1219 kWh por persona. Esta disminución también se refleja en la generación de electricidad baja en carbono, que ahora está en 298 kWh por persona, una reducción respecto al récord de 316 kWh por persona en 2024. Una disminución en el consumo y la generación de electricidad, especialmente de fuentes limpias, es motivo de preocupación, ya que una mayor electrificación es fundamental para un futuro más sostenible.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Marruecos puede aprovechar su potencial eólico existente expandiendo aún más la energía eólica, ya que esta fuente ya genera una cantidad significativa de electricidad. Además, Marruecos puede aprender del éxito de países como Dinamarca e Iowa, que han logrado obtener más del 50% de su electricidad de la energía eólica. También es esencial considerar la expansión de la energía solar, tomando como ejemplo a California y Nevada, que generan más del 30% de su electricidad a partir de la energía solar. Finalmente, Marruecos debería explorar la posibilidad de invertir en energía nuclear, un recurso confiable y estable, siguiendo el ejemplo de Francia y Carolina del Sur, donde la energía nuclear representa una porción significativa de la generación total de electricidad.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Marruecos muestra un crecimiento intermitente a lo largo de las últimas décadas. En el último período del siglo XX, el país experimentó aumentos moderados en la generación hidroeléctrica, con altibajos ocasionales. A partir de 2013, se observó un crecimiento sostenido en la energía eólica, con incrementos consistentes casi todos los años. Sin embargo, los últimos años trajeron un cambio radical, con aumentos notables en 2023 y 2024, antes de una caída en 2025. Este dinamismo resalta la necesidad de políticas más estables y ambiciosas para impulsar un crecimiento constante en la producción de energía baja en carbono.





