En el año 2024, el panorama del consumo de electricidad en Marruecos muestra que una gran parte de su generación proviene de fuentes fósiles, con más de la mitad del total generado a partir del carbón. Este tipo de energía representa cerca del 69% de la electricidad consumida. Por otro lado, las fuentes de energía baja en carbono contribuyen con poco más del 25%, siendo la energía eólica la más significativa dentro de este segmento con más del 21%. La energía solar y la hidroeléctrica tienen una participación menor, aportando aproximadamente el 3.5% y poco más del 1%, respectivamente. Importaciones netas completan el cuadro con cerca del 6%. Este balance indica una fuerte dependencia de los combustibles fósiles, lo cual tiene implicaciones preocupantes para el medio ambiente debido a las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación del aire.
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¿Está creciendo la electricidad en Marruecos?
El consumo de electricidad en Marruecos está en una fase de crecimiento. Comparando con el año anterior, la demanda de electricidad ha aumentado ya que el consumo per cápita ha pasado de un récord de 1175 kWh en 2023 a 1219 kWh en 2024, lo cual representa un aumento de 44 kWh por persona. Este incremento es notable y además va acompañado de un aumento aún mayor en la generación de electricidad baja en carbono, que ha subido de 244 kWh por persona en 2023 a 316 kWh en 2024, marcando un incremento de 72 kWh. Este fuerte crecimiento en electricidad baja en carbono es un indicio positivo de que Marruecos está encaminándose hacia una matriz eléctrica más sostenible y menos dependiente de los combustibles fósiles.
Sugerencias
Para fomentar aun más la electricidad baja en carbono, Marruecos debería centrarse en expandir su infraestructura de energía eólica, que ya está generando cantidades significativas de electricidad. Además, podrían considerar el desarrollo de energía nuclear, aprendiendo de países como Francia, donde el 70% de su electricidad proviene de instalaciones nucleares. Por otra parte, observando el éxito de países como España con la energía solar que aporta el 20% de su electricidad y considerando el progreso en naciones como Líbano y California, donde la energía solar representa cerca del 30%, Marruecos podría beneficiarse enormemente de ampliar su capacidad solar. La diversificación hacia estas fuentes de energía limpia podría fortalecer la seguridad energética del país y contribuir a la mitigación del cambio climático.
Historia
A lo largo de las últimas décadas, Marruecos ha visto fluctuaciones en la generación de electricidad baja en carbono. Durante los años 90, la energía hidroeléctrica mostraba pequeños aumentos, pero también caídas importantes, como la de 1999. En la década de 2010, hubo una expansión de la energía eólica, comenzando en 2013 con un aumento modesto seguido de incrementos consistentes casi cada año, especialmente notables en 2023 y 2024. Solar comenzó a demostrar su potencial en 2018, y desde entonces ha crecido regularmente, alcanzando un crecimiento significativo en 2023. Este patrón sugiere una trayectoria alentadora, con un enfoque creciente en diversificar el mix eléctrico hacia fuentes más limpias. Este historial destaca la importancia de seguir intensificando los esfuerzos en energías bajas en carbono, especialmente la solar y la eólica, para satisfacer la creciente demanda de electricidad en Marruecos.








