En Marruecos, el consumo de electricidad en 2024 está dominado principalmente por los combustibles fósiles, ya que representan cerca del 69% del total de la generación eléctrica. De este grupo, el carbón es el principal protagonista, constituyendo aproximadamente el 55% del total. En cuanto a las fuentes de energía baja en carbono, que son una solución clave para combatir el cambio climático y reducir la contaminación, aportan casi el 26% del mix eléctrico del país. Dentro de las bajas en carbono, la energía eólica es predominante, suponiendo poco más del 21%, seguida de la solar con un 3.5%, y la hidroeléctrica que casi no tiene presencia con un 1.2%. Importaciones netas de electricidad representan un 5.6%, mostrando que Marruecos también depende de la electricidad generada en otros lugares.
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¿Está creciendo la electricidad en Marruecos?
El crecimiento de la electricidad en Marruecos es evidente, ya que el consumo por persona ha pasado de 1175 kWh en 2023 a 1219 kWh en 2024, registrando un aumento de 44 kWh por persona. Este incremento es una señal positiva de desarrollo y oportunidades para un suministro energético más sostenible. Además, hay un notable incremento en la generación de electricidad baja en carbono, que aumentó en 72 kWh por persona respecto al año anterior, alcanzando los 316 kWh en 2024. Este tipo de crecimiento en la producción de energía limpia es fundamental para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la calidad del aire.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Marruecos debería centrarse en expandir su capacidad eólica, que ya está generando importantes cantidades de electricidad. Observando otros países, el desempeño de Dinamarca y Iowa con proporciones de generación de energía eólica del 55% y 60% respectivamente, ofrecen grandes perspectivas de cómo Marruecos podría optimizar esta tecnología. Asimismo, es esencial mirar hacia la energía solar, siguiendo el ejemplo de países como Nevada y California, donde la energía solar tiene una participación del 33% y 29% respectivamente. La adopción y expansión de la energía nuclear también podría ser considerada, reflejándose en casos exitosos como Francia y Eslovaquia, con su alta dependencia de la energía nuclear para una generación eléctrica baja en carbono.
Historia
Históricamente, la electricidad baja en carbono en Marruecos ha estado marcada por fluctuaciones en la generación hidroeléctrica, especialmente en la última década del siglo XX y principios del siglo XXI, con incrementos significativos a mediados de la década de 2000, pero también caídas notables en algunos años. Más recientemente, desde 2013, el crecimiento en la generación de energía eólica y solar ha sido constante y remarcable, con aumentos significativos cada año que culminan en un notable incremento de la energía eólica de 3.3 TWh en 2024. Esta tendencia positiva en la energía limpia demuestra un claro avance hacia un futuro más sostenible, aunque aún queda un largo camino por recorrer para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y alinear el crecimiento eléctrico con las metas climáticas internacionales.