En el año 2025, el panorama de la generación de electricidad en Marruecos se caracteriza por un marcado predominio de los combustibles fósiles, los cuales representan más de dos tercios del total de la electricidad con un 72,63%. Dentro de esta categoría, el carbón es el principal contribuyente con alrededor de un 61% del total. En contraste, la energía baja en carbono constituye aproximadamente un 27% de la electricidad en el país. La energía eólica, representando más de una quinta parte del total, es la protagonista más destacada dentro del sector de energías limpias. La energía solar y la hidroeléctrica aportan un 4,3% y un 1,9% respectivamente, demostrando que aún tienen un amplio margen para su expansión y desarrollo.
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¿Está creciendo la electricidad en Marruecos?
A pesar de la necesidad creciente de adoptar fuentes de energía más limpias, la tendencia observada en el consumo per cápita de electricidad en Marruecos muestra señales de retroceso. En 2025, el consumo promedio se reduce a 1090 kWh por persona, una disminución notable desde el pico alcanzado en 2024 con 1219 kWh por persona. Similarmente, la generación de electricidad baja en carbono también ha experimentado una reducción, descendiendo de 316 kWh por persona en 2024 a 298 kWh por persona en 2025. Estas disminuciones representan un retroceso preocupante en el camino hacia un sistema energético más limpio y sostenible, y suponen un desafío significativo para el futuro.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono en Marruecos, uno de los pasos más efectivos sería la expansión de la infraestructura eólica existente, aprovechando así su actual capacidad de generación notable. Paralelamente, Marruecos debería considerar la experiencia de países exitosos en energiá baja en carbono, como Dinamarca y Iowa, donde la energía eólica comprende una parte considerable de la generación eléctrica, con más del 58% en Iowa y un 60% en Dinamarca. Además, el siguiente paso lógico sería mirar hacia la energía nuclear como un componente vital de una futura mezcla energética baja en carbono, siguiendo el ejemplo de países como Francia, que genera un 67% de su electricidad a partir de energía nuclear. La expansión de la energía solar también debería ser prioritaria, buscando inspiración en lugares como California y Líbano, donde esta tecnología cubre alrededor de un 31% de la demanda eléctrica.
Historia
A lo largo de las décadas, la historia de la generación de electricidad baja en carbono en Marruecos ha mostrado fluctuaciones en sus componentes, especialmente en la energía hidroeléctrica. En los años finales de la década de 1990 y los primeros años del 2000, la capacidad hidroeléctrica fluctuó con aumentos y disminuciones esporádicos, como en 1999 y 2011, donde se registraron disminuciones significativas. Desde el 2013, la energía eólica comenzó a dar señales de crecimiento constante, destacándose aumentos notables anuales que alcanzaron 3,3 TWh en 2024, aunque desafortunadamente disminuyeron en 2025 con una caída de 0,9 TWh. Estos eventos subrayan la necesidad de adoptar políticas sólidas y consistentes que impulsen un crecimiento sostenido en las fuentes de energía limpia para garantizar un futuro más sostenible.








