En 2023, el consumo eléctrico de Costa de Marfil fue de 357 kWh por persona, menos de una décima parte del promedio mundial de 3794 kWh. Los datos de generación suman unos 11,1 TWh: los combustibles fósiles aportaron casi el 69 %, con 7,67 TWh, prácticamente todos procedentes del gas. La electricidad baja en carbono representó el 31 % restante, con 3,46 TWh, principalmente de energía hidroeléctrica, que produjo 3,35 TWh. Este bajo nivel de electricidad disponible por habitante puede limitar la actividad industrial, los servicios sanitarios, la educación y el acceso a tecnologías digitales. Aumentar la generación limpia ayudaría a cubrir esas necesidades y a reducir la dependencia de combustibles fósiles, asociados al cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Côte d’Ivoire?
Los datos por habitante no muestran crecimiento reciente, sino un retroceso preocupante. El consumo eléctrico de 2023 quedó 58 kWh por persona por debajo del récord de 415 kWh alcanzado en 2022, una caída de alrededor del 14 %. La generación baja en carbono fue de 111 kWh por persona, frente al máximo histórico de 199 kWh de 1981: unos 88 kWh menos, o un 44 % por debajo de aquel récord. Estas cifras indican que la disponibilidad eléctrica por habitante necesita recuperarse, aunque por sí solas no permiten determinar cómo evolucionó la generación total. Impulsar la electricidad limpia resulta esencial para acompañar la electrificación, el desarrollo económico y la creciente demanda digital.
Sugerencias
Costa de Marfil puede ampliar su generación baja en carbono dando prioridad a la electricidad solar, complementándola con energía eólica donde los recursos sean adecuados y considerando un programa nuclear. Sudáfrica ofrece una referencia africana relevante: los datos aportados muestran unos 20 TWh solares, 12 TWh eólicos y 12 TWh nucleares. También puede aprender de regiones con condiciones tropicales, como Brasil, con 85 TWh solares y 111 TWh eólicos, y Vietnam, con 21 TWh solares. Para la electricidad nuclear, Francia, con 379 TWh, y los Emiratos Árabes Unidos, con 32 TWh, ofrecen ejemplos de generación limpia a gran escala. Más que copiar sus volúmenes, Costa de Marfil puede aprovechar sus experiencias en planificación, formación técnica, financiación y desarrollo de redes, combinando proyectos solares con una evaluación de la incorporación de generación nuclear.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono reflejada en estos datos está marcada por fluctuaciones hidroeléctricas. A comienzos de los años ochenta, la generación aumentó 0,4 TWh en 1981, pero cayó un total de 1,3 TWh entre 1983 y 1984, antes de recuperarse 0,9 TWh en 1985. En los noventa alternaron descensos y avances, con un aumento destacado de 0,6 TWh en 1995. Entre 2005 y 2015 continuaron las oscilaciones: los avances de 2007, 2009 y 2014 contrastaron con caídas como las de 2010 y 2015, de 0,5 y 0,6 TWh respectivamente. El período 2017-2019 fue especialmente positivo, con incrementos acumulados de 1,9 TWh. Después, la caída de 0,7 TWh en 2021 fue compensada por un aumento equivalente en 2022. Esta trayectoria subraya la importancia de sostener el crecimiento hidroeléctrico y ampliar la oferta limpia con generación solar y nuclear.
















