Electricidad en Burkina Faso en 2023
En 2023, el consumo de electricidad en Burkina Faso fue de apenas 144 kWh por persona, frente a un promedio mundial de 3.794 kWh: aproximadamente el 4 % de ese promedio, o unas 26 veces menos. Las importaciones netas aportaron 1,58 TWh y la generación con combustibles fósiles, 1,43 TWh, por lo que ambas dominaron el suministro. La generación local de electricidad baja en carbono fue muy pequeña, con 13 kWh por persona; no se puede clasificar la electricidad importada como limpia o fósil sin conocer su origen. Una disponibilidad eléctrica tan baja puede limitar la actividad industrial, los servicios sanitarios, la educación y el acceso a tecnologías digitales. Aumentar la generación limpia permitiría impulsar el desarrollo y reducir la dependencia de los combustibles fósiles, asociados al cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Burkina Faso?
Los datos más recientes no muestran un crecimiento respecto a los máximos históricos por habitante. El consumo de 144 kWh por persona en 2023 quedó 3 kWh por debajo del récord de 147 kWh alcanzado en 2021, una diferencia de alrededor del 2 %. Asimismo, la generación baja en carbono descendió de su récord de 14 kWh por persona en 2021 a 13 kWh en 2023, aproximadamente un 7 % menos. Estas comparaciones no permiten determinar la evolución del volumen total de electricidad, pero sí muestran un preocupante retroceso por habitante. Burkina Faso necesita recuperar el crecimiento del suministro, especialmente el limpio, para ampliar el acceso y atender la futura demanda de electrificación y servicios digitales.
Sugerencias
Para aumentar su generación baja en carbono, Burkina Faso debería priorizar la electricidad solar, mediante grandes instalaciones y sistemas de autoconsumo y minirredes que amplíen el acceso. Entre los ejemplos más pertinentes están países con abundante sol como Pakistán, con 41 TWh solares, y Sudáfrica, con 20 TWh; India, con 192 TWh, también demuestra el potencial de desarrollar esta fuente a gran escala. Sus experiencias pueden orientar la planificación, la contratación y la ampliación de las redes, adaptándolas a las condiciones locales. La energía eólica puede complementar esa expansión donde las mediciones confirmen recursos adecuados, tomando como referencia los 12 TWh eólicos de Sudáfrica. Burkina Faso también debería considerar el desarrollo de electricidad nuclear mediante cooperación regional, formación técnica y planificación institucional: Sudáfrica genera 12 TWh nucleares y Pakistán 22 TWh, mientras Francia, con 379 TWh, ilustra la capacidad de esta fuente para proporcionar grandes cantidades de electricidad limpia.
Historia
La historia presentada muestra avances puntuales de la electricidad baja en carbono, separados por largos períodos con escasos cambios registrados. A finales de los años noventa, la energía hidroeléctrica aumentó alrededor de 0,1 TWh en 1996 y otros 0,1 TWh en 1999. Durante los años dos mil y la primera mitad de los años diez, los años incluidos en la serie no registraron cambios hidroeléctricos a la precisión indicada. En 2016 hubo otro aumento hidroeléctrico de aproximadamente 0,1 TWh, y en 2018 la generación solar y los biocombustibles añadieron unos 0,1 TWh cada uno. Los últimos registros muestran nuevamente ausencia de cambios hidroeléctricos, incluido el período de 2021 a 2023, y ningún cambio en biocombustibles en 2020. Estos avances aislados subrayan la necesidad de una expansión más sostenida de la electricidad limpia, especialmente solar y, mediante una estrategia de largo plazo, nuclear.















