En 2022, el consumo de electricidad en Lesoto alcanzó los 398 kWh por persona, situándose significativamente por debajo del promedio mundial de 3771 kWh por persona. Más de la mitad del consumo eléctrico de Lesoto proviene de fuentes de energía baja en carbono, predominando principalmente la energía hidroeléctrica. Sin embargo, la dependencia de combustibles fósiles, aunque limitada, todavía supone un reto debido a sus efectos perjudiciales como el cambio climático y la contaminación del aire. Esta baja generación de electricidad en general puede resultar en una limitada capacidad para soportar el crecimiento económico y las necesidades energéticas del país, además de restringir el desarrollo de infraestructuras y servicios básicos.
¿Está creciendo la electricidad en Lesoto?
El panorama de crecimiento del consumo eléctrico en Lesoto parece desalentador. En 2022, el consumo per cápita disminuyó a 398 kWh desde el récord anterior de 446 kWh establecido en 2010. De manera similar, la generación de electricidad baja en carbono en 2022 fue de 210 kWh por persona, disminuyendo desde el récord de 346 kWh por persona también en 2010. Este retroceso significa una reducción preocupante tanto en el uso total de electricidad como en el aprovechamiento de fuentes limpias, lo cual podría tener serias repercusiones a largo plazo sobre la sostenibilidad energética del país.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Lesoto podría aprender de regiones exitosas. Países como la República Popular China y los Estados Unidos han logrado avances notables en la generación de energía solar y nuclear. Imitar sus políticas podría implicar una inversión sustancial en la infraestructura solar y el estudio de la viabilidad de proyectos nucleares. La experiencia de la India en energía solar también es inspiradora, sugestiva de que con las políticas adecuadas, Lesoto podría mejorar significativamente su capacidad de generación solar para abordar tanto el suministro de electricidad como los objetivos ambientales.
Historia
A lo largo de principios del siglo XXI, Lesoto ha mostrado fluctuaciones modestas en su generación de energía baja en carbono a través de la energía hidroeléctrica. En los primeros años de la década de 2000, incrementos intermitentes marcaron avances, como en 2000 y 2005, pero la tendencia no se mantuvo constante, culminando finalmente en decrecimientos en 2011 y 2022. Es crucial identificar estos patrones de declive para propulsar una política más estable y proactiva hacia fuentes de energía limpias, garantizando una base sólida para el futuro energético del país. La situación actual muestra un estancamiento que debe rectificarse mediante medidas decididas para fomentar el desarrollo limpio y sostenible a largo plazo.
















