Electricidad en Argelia en 2023
En 2023, el consumo de electricidad de Argelia dependía casi por completo de los combustibles fósiles, que representaban alrededor del 99 % del total. El gas por sí solo aportaba casi el 99 %, mientras que otros combustibles fósiles tenían una participación mínima. La electricidad baja en carbono suponía apenas cerca del 1 %, lo que muestra el amplio margen para desarrollar una generación más limpia y reducir las emisiones y la contaminación atmosférica asociadas a los combustibles fósiles.
¿Está creciendo la electricidad en Argelia?
El consumo eléctrico por habitante sí está creciendo: en 2023 alcanzó unos 2.086 kWh, superando en 75 kWh el récord de 2022, de 2.011 kWh por persona. Esto equivale a un aumento cercano al 4 %, una evolución positiva para atender nuevas necesidades de electrificación. Sin embargo, la generación eléctrica baja en carbono fue de apenas 20 kWh por habitante, por debajo del máximo de unos 27 kWh registrado en 1985. La diferencia es de aproximadamente 7–8 kWh por persona, considerando el redondeo de los datos. Este rezago resulta preocupante: el crecimiento eléctrico necesita ir acompañado de una expansión mucho mayor de las fuentes limpias.
Sugerencias
Para aumentar la generación baja en carbono, Argelia debería impulsar especialmente la electricidad solar y considerar la incorporación de energía nuclear, junto con proyectos eólicos en lugares adecuados. Puede aprender de regiones soleadas como España, donde la solar aporta alrededor del 23 % de la electricidad, y del estado estadounidense de Nevada, donde alcanza el 35 %. Su vecino Marruecos ofrece una referencia cercana para la energía eólica, que genera una quinta parte de su electricidad. En nuclear, Emiratos Árabes Unidos constituye un ejemplo regional relevante, con cerca del 20 %, mientras que Francia demuestra la capacidad de esta tecnología para suministrar aproximadamente dos tercios de la electricidad. Adaptar estas experiencias mediante planificación de redes, formación técnica e inversión permitiría ampliar el suministro limpio para la electrificación y nuevas demandas, incluida la inteligencia artificial.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono de Argelia muestra principalmente fluctuaciones hidroeléctricas y un avance solar posterior. Durante los años ochenta, los aumentos hidroeléctricos de entre 0,2 y 0,3 TWh alternaron con caídas de entre 0,3 y 0,4 TWh. En los noventa continuaron las oscilaciones, con cambios generalmente de 0,2 TWh y un pequeño incremento de 0,1 TWh en 1998. Entre 2000 y 2013 se repitió ese patrón: los avances de 2003, 2005 y 2011 quedaron contrarrestados en buena medida por descensos en otros años. En 2017, la generación solar aumentó 0,5 TWh, un avance alentador, aunque la hidroeléctrica cayó 0,2 TWh. El balance subraya la necesidad de transformar estos avances puntuales en una expansión sostenida de la electricidad limpia.












