En Angola, el consumo de electricidad actualmente se caracteriza por una proporción significativa de generación de energía baja en carbono. Más de tres cuartas partes de la electricidad proviene de fuentes limpias, con la energía hidroeléctrica representando casi todo este grupo, alrededor del 74%. Esto deja a las fuentes de combustibles fósiles cubriendo cerca de un 24% de la demanda eléctrica, donde el gas constituye poco más de un tercio de esta porción. La energía solar, aunque aún representa una fracción relativamente pequeña del total, está empezando a ganar protagonismo con un poco más del 2%.
¿Está creciendo la electricidad en Angola?
El crecimiento de la electricidad en Angola se encuentra en un momento desafiante. Los datos más recientes de 2023 muestran un consumo total de 488 kWh por persona, lo que representa una disminución de 14 kWh en comparación con el récord histórico del 2020. De manera similar, la generación baja en carbono también ha experimentado una ligera caída, pasando de 380 kWh por persona en 2020 a 373 kWh en 2023, una reducción de 7 kWh. Este estancamiento es motivo de preocupación dada la necesidad urgente de aumentar el suministro de electricidad, especialmente a partir de fuentes limpias, para fomentar el desarrollo sostenible y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Angola debe considerar diversificar su matriz energética mediante la incorporación de solar y nuclear, como han hecho muchas regiones con éxito. El caso de California, que ha logrado generar el 31% de su electricidad mediante energía solar, es un ejemplo destacado. Asimismo, países como Francia y Eslovaquia, donde la energía nuclear representa más del 65% de la generación, muestran el inmenso potencial de estas tecnologías para proporcionar una electricidad limpia, sostenible y confiable. Al emular estas estrategias, Angola puede fortalecer su infraestructura energética para enfrentar los desafíos futuros de manera más efectiva.
Historia
A lo largo de las últimas décadas, Angola ha mostrado un crecimiento constante, aunque intermitente, en energía hidroeléctrica. En los primeros años de la década de 2000, hubo aumentos modestos, y entre 2010 y 2020, el país experimentó incrementos significativos, destacando años como 2013 y 2019 con aumentos de hasta 1 y 2.8 TWh, respectivamente. Más recientemente, también ha añadido la energía solar a su mezcla con un incremento en 2022. Tal patrón sugiere un compromiso con el desarrollo de fuentes de energía bajas en carbono, pero para asegurar un futuro energético más robusto, es crucial que el país amplíe sus esfuerzos hacia otras tecnologías limpias y continúe en la senda del crecimiento sostenido.
















