En Angola, la electricidad proviene predominantemente de fuentes de energía baja en carbono, superando el 76% del consumo total. Dentro de estas fuentes, la energía hidroeléctrica destaca al contribuir cerca del 74% al suministro eléctrico del país, mientras que la solar representa un poco más del 2%. Sin embargo, todavía aproximadamente un 24% del consumo proviene de combustibles fósiles, principalmente de gas. Esta combinación energética muestra una fuerte dependencia de la energía hidroeléctrica como fuente limpia, lo que es positivo, aunque el nivel relativamente bajo de energía solar indica que hay espacio para diversificar y expandir el uso de otras fuentes bajas en carbono como la solar o la posibilidad de introducir el nuclear.
¿Está creciendo la electricidad en Angola?
A pesar de la sólida base de energía baja en carbono, el consumo de electricidad en Angola ha experimentado una ligera disminución en los últimos años. Actualmente, el consumo total de electricidad está en 488 kWh/persona, lo que representa una reducción de 15 kWh/persona desde el último récord alcanzado en 2020. Esto también se refleja en la generación de electricidad baja en carbono, que ha disminuido de 380 kWh/persona en 2020 a 373 kWh/persona en 2023. Tal descenso en el consumo de energía eléctrico y en particular el de fuente baja en carbono es preocupante y subraya la necesidad de políticas que promuevan el crecimiento de la electricidad limpia para satisfacer las demandas futuras y contribuir al crecimiento económico sostenible.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Angola puede aprender de varias regiones exitosas que han integrado diversas fuentes de energía limpia. Además de aumentar la capacidad hidroeléctrica, Angola debería considerar expandir su infraestructura solar inspirándose en países como Chile, donde la energía solar representa un 24% de la generación, y California, con un 31%. La introducción de la energía nuclear también podría ser una vía eficaz tomando ejemplo de países como Francia, donde la energía nuclear suma un 67% de la electricidad. El desarrollo conjunto de estas fuentes diversificará y robustecerá el sistema eléctrico angoleño, ayudando a reducir la dependencia de los combustibles fósiles que contribuyen al cambio climático y a la contaminación del aire.
Historia
Desde finales del siglo XX, Angola ha visto varios cambios en su generación de electricidad baja en carbono, en particular con la energía hidroeléctrica. En los primeros años del siglo XXI, la generación hidroeléctrica manifestó fluctuaciones menores, pero a partir de 2013 se produjo un notable incremento, especialmente entre 2017 y 2019 con aumentos significativos de hasta 2.8 TWh en un solo año. En los años más recientes, la inclusión de energía solar también ha comenzado a jugar un rol, aunque su contribución aún es modesta con un aumento de 0.4 TWh en 2022. Este historial muestra que Angola tiene el potencial de continuar expandiendo su capacidad baja en carbono y debe esforzarse por mantener e incrementar sus esfuerzos hacia un sistema eléctrico más verde y sostenible.













