Electricidad en Yibuti en 2023
En 2023, Yibuti dependía de las importaciones netas para cubrir casi tres cuartas partes de su consumo de electricidad, alrededor del 72 %. Los combustibles fósiles aportaban cerca del 18 %, mientras que la electricidad baja en carbono representaba aproximadamente el 10 %, íntegramente de origen eólico según los datos disponibles. Como no se detalla cómo se produjo la electricidad importada, no corresponde clasificarla como limpia o fósil.
¿Está creciendo la electricidad en Yibuti?
El consumo de electricidad por habitante no había recuperado su máximo histórico: en 2023 fue de 616 kWh por persona, frente a los 633 kWh de 2021, una caída de 17 kWh, aproximadamente un 3 %. La generación baja en carbono también quedó ligeramente por debajo de su récord, con unos 61 kWh por persona frente a unos 62 kWh en 2021. Este estancamiento resulta preocupante ante la necesidad de ampliar el acceso y atender la futura demanda de electrificación y servicios digitales. No obstante, las cifras por habitante no permiten determinar por sí solas si el consumo total del país aumentó o disminuyó.
Sugerencias
Para aumentar su generación limpia, Yibuti debería impulsar la electricidad solar y ampliar la eólica. Puede aprender de lugares cercanos como Somalia y Yemen, donde la solar aporta alrededor del 17 % de la generación eléctrica, y de Eritrea, con cerca del 11 %. El estado estadounidense de Nevada, con aproximadamente un 35 % solar, ofrece otra referencia para desarrollar esta tecnología en entornos áridos. En eólica, Marruecos genera alrededor de una quinta parte de su electricidad con esta fuente. Yibuti también debería considerar la opción nuclear mediante estudios y cooperación regional: los Emiratos Árabes Unidos, donde aporta un 20 % de la generación eléctrica, muestran una experiencia regional relevante, mientras que Francia obtiene cerca de dos tercios de su electricidad de la nuclear. Una expansión de la generación solar, eólica y nuclear permitiría disponer de más electricidad baja en carbono y reducir el uso de combustibles fósiles y sus efectos sobre el clima y la calidad del aire.
Historia
La historia reciente registrada de la electricidad baja en carbono en Yibuti se concentra en la eólica. En 2021, su generación aumentó en 0,1 TWh respecto al año anterior, un avance importante para ampliar la producción limpia nacional. En 2022 y 2023 no se registraron aumentos adicionales en los datos facilitados. Esta falta de crecimiento tras el impulso inicial señala la necesidad de sostener las inversiones para que la generación baja en carbono siga aumentando.
















