Electricidad en Guinea-Bisáu en 2022
En Guinea-Bisáu, el estado actual del consumo de electricidad muestra que el país depende completamente de fuentes de energía de combustibles fósiles. Con un consumo total de aproximadamente 38 kWh por persona durante el año 2022, más de la mitad de esta energía proviene de fuentes que no son bajas en carbono, con sus considerables emisiones de carbono y efectos negativos sobre el cambio climático y la calidad del aire. La generación de electricidad de baja o nulamente de carbono es inexistente. En comparación con el promedio mundial de consumo de electricidad, que es de 3662 kWh/persona, el desempeño de Guinea-Bisáu es extremadamente bajo. Este bajo nivel de generación eléctrica puede tener serios impactos negativos para el desarrollo del país, limitando el acceso a servicios críticos, el potencial de crecimiento económico y las mejoras en la calidad de vida de su población.
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¿Está creciendo la electricidad en Guinea-Bisáu?
Con respecto a si la electricidad está creciendo en Guinea-Bisáu, la evidencia muestra una tendencia preocupante de estancamiento o incluso declive. En 2022, el consumo de electricidad per cápita fue de 38 kWh, lo que representa una disminución de aproximadamente 6 kWh con respecto al récord histórico de 44 kWh/persona en 2016. Desafortunadamente, la generación de electricidad de baja en carbono no ha experimentado cambio alguno, manteniéndose en 0 kWh/persona desde el año 2000. Esto indica un estancamiento completo en la transición hacia formas más limpias de generación eléctrica, lo cual es motivo de preocupación para el desarrollo energético sostenible en el país.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad de baja en carbono, Guinea-Bisáu podría inspirarse en los éxitos de otras regiones. China, por ejemplo, ha desarrollado significativamente su capacidad de energía solar, generando 1170 TWh de electricidad. Asimismo, países como Estados Unidos también han demostrado el equilibrio entre diferentes fuentes de baja en carbono, destacando tanto en energía solar (381 TWh) como en eólica (462 TWh). Además, dado el potencial de energía eólica, Guinea-Bisáu podría aprender del ejemplo de Brasil, que genera 113 TWh a partir de este tipo de energía. Implementar estrategias que apoyen la construcción y expansión de instalaciones solares y, potencialmente, nucleares, podría ser clave para un futuro energético más sustentable y limpio.
Historia
Guinea-Bisáu no ha tenido cambios en la generación de electricidad baja en carbono desde el año 2000, un periodo en el que no se ha registrado ninguna actividad en esta área. Esta falta de acción en el desarrollo de fuentes limpias de energía subraya la urgencia de implementar políticas energéticas más ambiciosas y sostenibles. Al centrarse en la energía solar y, con el tiempo, en opciones nucleares viables, Guinea-Bisáu puede comenzar a construir un sistema energético más resiliente, diversificado y sostenible, que tenga en cuenta las necesidades actuales y futuras de su población y ponga al país en el camino hacia un crecimiento económico robusto y amigable con el medio ambiente.








