En 2023, los combustibles fósiles suministraron algo más de dos tercios de la electricidad consumida en Guinea Ecuatorial, alrededor del 69%. El gas fue, con diferencia, la principal fuente, con un 68% del total. La electricidad baja en carbono representó casi un tercio, un 31%, y procedió íntegramente de la energía hidroeléctrica. Por tanto, ampliar la generación limpia permitiría reducir la dependencia de los combustibles fósiles y sus impactos sobre el clima y la calidad del aire.
¿Está creciendo la electricidad en Guinea Ecuatorial?
Los datos de 2023 muestran que Guinea Ecuatorial sigue lejos de sus máximos históricos de electricidad por habitante, aunque esta comparación no permite determinar la evolución del consumo total ni el cambio respecto a 2022. El consumo eléctrico alcanzó los 850 kWh por persona, frente al récord de unos 1.210 kWh en 2014: una caída de 359 kWh, casi un 30%. La generación eléctrica baja en carbono fue de 265 kWh por persona, 125 kWh menos que el máximo de 390 kWh registrado en 2015, aproximadamente un tercio por debajo. Este retroceso resulta preocupante: hace falta recuperar el crecimiento de la electricidad, especialmente la limpia, para atender la electrificación y las nuevas necesidades productivas y digitales.
Sugerencias
Para aumentar la generación baja en carbono, Guinea Ecuatorial podría complementar su base hidroeléctrica con una expansión solar, mejoras de la red y almacenamiento. Entre los ejemplos africanos, la República Democrática del Congo genera alrededor del 13% de su electricidad con solar, mientras que Cabo Verde alcanza aproximadamente un 14% tanto con solar como con energía eólica; son referencias útiles para estudiar soluciones adaptadas a distintas zonas del país. También convendría evaluar el recurso eólico local, tomando como referencia a Marruecos, donde aporta una quinta parte de la electricidad. Además, Guinea Ecuatorial debería considerar la generación nuclear dentro de su planificación a largo plazo y desarrollar cooperación técnica y formación: Francia obtiene cerca de dos tercios de su electricidad de esta fuente, y los Emiratos Árabes Unidos, alrededor de una quinta parte. Estos ejemplos ofrecen lecciones, no objetivos directamente trasladables, para ampliar y diversificar el suministro limpio.
Historia
La historia disponible de la electricidad baja en carbono en Guinea Ecuatorial está marcada por la energía hidroeléctrica. En los años registrados de la década de 1990 y hasta 2010 no aparecen cambios en su generación. La gran expansión llegó entre 2012 y 2015, con aumentos anuales de entre 0,1 y 0,2 TWh, que sumaron 0,6 TWh. Después de la estabilidad de 2016, hubo una caída de 0,1 TWh en 2017, una recuperación equivalente en 2018 y otra reducción de 0,1 TWh en 2019. Entre 2020 y 2023 no se registraron variaciones. Tras el avance de comienzos de la década de 2010, este estancamiento subraya la necesidad de retomar la expansión de la electricidad limpia.












