Electricidad en Benín en 2023
La situación actual del consumo de electricidad en Benín en 2023 muestra cifras preocupantes, ya que el consumo total es de aproximadamente 130 kWh por persona al año. Esto es una fracción muy pequeña si lo comparamos con el promedio global que supera los 3700 kWh por persona. De esta cantidad, casi todas las fuentes de energía provienen de combustibles fósiles, con prácticamente cero generación de baja en carbono, reflejada en apenas 2 kWh por persona. Esta dependencia de fósiles no solo contribuye al cambio climático, sino que también deja al país vulnerable a las fluctuaciones de precios en los mercados de combustibles fósiles y plantea serios desafíos para el desarrollo sostenible y el acceso a la electricidad para toda la población.
¿Está creciendo la electricidad en Benín?
En cuanto al crecimiento de la electricidad en Benín, los datos indican un ligero retroceso. En el año 2021, el consumo alcanzó un máximo histórico de 136 kWh por persona, lo que representa un descenso de cerca del 5% hasta el 2023. Lo positivo, sin embargo, es que la generación de electricidad baja en carbono ha experimentado una pequeña mejora, pasando de 1 kWh por persona en 2021 a 2 kWh por persona en 2023. Aunque este aumento es modesto, demuestra que hay potencial y esperanza para un cambio hacia unas fuentes de energía más sostenibles y limpias. Sin embargo, este ritmo debe acelerarse si queremos aprovechar los beneficios de una economía electrificada con un bajo impacto ambiental.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Benín puede mirar ejemplos exitosos alrededor del mundo y adaptar algunas de sus estrategias. Por ejemplo, países como Brasil y China han logrado desarrollar significativamente la energía solar y eólica, generando más de 100 TWh cada uno de energía eólica en el primero y más de mil TWh de solar en el segundo. También podrían pensar en desarrollar la energía nuclear, una opción adoptada con éxito en países como Francia y Corea del Sur, donde ha contribuido significativamente a los suministros de electricidad limpia. La adopción de estas tecnologías, adaptadas a las circunstancias y recursos locales de Benín, podría ser vital para reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
Historia
A lo largo de la historia reciente en Benín, la generación de electricidad baja en carbono ha mostrado un progreso muy limitado. Entre 1997 y 2005, la electricidad a partir de energía hidroeléctrica se mantuvo estancada, sin cambios significativos. Posteriormente, la década de 2010 y hasta 2023, ha visto algunos intentos de incorporar energía solar. Sin embargo, estos esfuerzos no lograron incrementar de manera notable la capacidad de generación ni mejorar el mix energético del país. Se necesita un enfoque más decididamente dirigido hacia la innovación y las soluciones tecnológicas globales para impulsar el cambio a una energía limpia y sostenible que es crucial para el futuro de Benín.
















