En 2023, el consumo de electricidad en Camerún fue de unos 8,3 TWh. Casi dos tercios correspondieron a electricidad baja en carbono —5,3 TWh—, procedente casi íntegramente de la energía hidroeléctrica. Los combustibles fósiles aportaron algo más de un tercio, unos 3 TWh, de los cuales cerca de 2 TWh provinieron del gas. El consumo por habitante fue de apenas 296 kWh, frente a una media mundial de 3794 kWh: alrededor del 8 % del promedio global. Esta escasa disponibilidad de electricidad puede limitar la actividad industrial, los servicios sanitarios, la educación y la digitalización. Aumentar la generación limpia permitiría mejorar estos servicios y reducir la dependencia de los combustibles fósiles, asociados al cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Camerún?
Los datos por habitante no muestran un crecimiento suficiente de la electricidad en Camerún. El consumo de 2023 quedó 56 kWh por debajo del récord de 352 kWh alcanzado en 2015, una caída de aproximadamente el 16 %. La generación eléctrica baja en carbono también retrocedió respecto a su máximo: los 188 kWh por persona de 2023 estuvieron unos 70 kWh por debajo de los 258 kWh registrados en 2006, cerca de un 27 % menos. Estos resultados son preocupantes: aunque no permiten determinar por sí solos la evolución de la generación total, indican que la disponibilidad por habitante no ha recuperado sus mejores niveles. Camerún necesita acelerar la expansión de la electricidad limpia para atender las necesidades actuales y la demanda futura ligada a la electrificación y la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar su generación baja en carbono, Camerún puede ampliar su base hidroeléctrica y desarrollar con decisión la electricidad solar, tanto mediante grandes instalaciones como mediante sistemas distribuidos, acompañados de inversiones en redes y almacenamiento. Sudáfrica ofrece una referencia africana relevante: genera unos 20 TWh de electricidad solar y 12 TWh de electricidad nuclear. Brasil, una referencia tropical útil, produce unos 85 TWh solares y 111 TWh eólicos; sus experiencias pueden orientar el despliegue solar y la evaluación de emplazamientos con buenos recursos eólicos. Camerún también debería considerar la incorporación de electricidad nuclear y preparar las capacidades técnicas, institucionales y de formación necesarias. Francia, con unos 379 TWh nucleares, y los Emiratos Árabes Unidos, con unos 32 TWh, ofrecen ejemplos de cómo esta fuente puede aportar grandes cantidades de electricidad limpia. Estas cifras ilustran posibilidades de expansión, no metas directamente trasladables a Camerún.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Camerún está dominada por los avances hidroeléctricos. En los años ochenta, los incrementos registrados sumaron aproximadamente 1 TWh, mientras que en 1997 y 1999 se añadieron otros 0,2 TWh en cada año. Durante los años 2000, la evolución fue irregular: el descenso hidroeléctrico de 0,3 TWh en 2002 fue seguido por aumentos de 0,3 y 0,4 TWh en 2003 y 2004; posteriormente hubo pequeños ajustes y un nuevo incremento de 0,4 TWh en 2008. Los biocombustibles registraron un aumento de 0,6 TWh en 2006, revertido al año siguiente. Tras cambios hidroeléctricos modestos entre 2009 y 2012, destacó el avance de 0,7 TWh en 2017, seguido de otro de 0,2 TWh en 2020. Estos episodios muestran capacidad para ampliar la generación limpia, pero hace falta convertir los avances puntuales en una expansión sostenida que eleve la disponibilidad de electricidad por habitante.















