En 2023, Guinea presenta un consumo de electricidad bastante bajo, con una mezcla de fuentes de energía que se inclina más hacia la baja en carbono que hacia los combustibles fósiles. Más de tres cuartas partes de su generación total provienen de energía baja en carbono, casi toda basada en energía hidroeléctrica, mientras que el restante proviene de combustibles fósiles. Si comparamos el consumo per cápita de 281 kWh/persona de Guinea con el promedio global de 3736 kWh/persona, la diferencia es considerable. Este bajo nivel de generación de electricidad puede tener impactos negativos, limitando el acceso a servicios básicos, obstaculizando el desarrollo económico y afectando el bienestar general de la población, ya que muchas áreas podrían seguir dependiendo de fuentes de energía menos limpias y más ineficientes.
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¿Está creciendo la electricidad en Guinea?
En cuanto al crecimiento de la electricidad en Guinea, los indicadores recientes muestran una ligera disminución respecto al año anterior. El consumo per cápita cayó de 285 kWh/persona en 2022 a 281 kWh/persona en 2023, mientras que el consumo de electricidad baja en carbono también disminuyó de 212 kWh/persona a 210 kWh/persona. Este descenso, aunque pequeño, es preocupante, ya que sugiere una falta de crecimiento o incluso un retroceso. La tendencia hacia la baja en el uso de fuentes de energía más limpias es descorazonadora, especialmente en un momento en el que otros lugares del mundo están acelerando su transición hacia la energía limpia.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Guinea podría aprender de las experiencias de otros países y regiones que han tenido éxito en la implementación de energía solar y nuclear. Por ejemplo, China ha logrado avances significativos tanto en energía solar como en eólica con más de 1000 TWh cada una. Del mismo modo, los Estados Unidos han mantenido altos niveles de generación nuclear. Guinea debería considerar ampliar su capacidad de energía solar debido al potencial solar que tiene y explorar la implementación de plantas nucleares pequeñas, siguiendo el ejemplo de Francia y Corea del Sur. Adaptar estas tecnologías probadas a las necesidades específicas de Guinea podría mejorar significativamente su capacidad eléctrica y reducir su dependencia de los combustibles fósiles.
Historia
A lo largo de las décadas, Guinea ha visto diversos cambios en su generación de electricidad baja en carbono, mayormente centrada en la hidroeléctrica. En los años 80 y 90, hubo aumentos modestos pero constantes, mientras que durante la mayoría de las décadas siguientes, los cambios fueron menores, con algunos descensos notables como en 2003. La década de 2010 y los años recientes han experimentado incrementos más significativos, destacando el año 2021, cuando hubo un aumento de 1.2 TWh, el mayor registrado. Estos datos históricos subrayan la importancia de inversiones continuas y diversificación hacia otras fuentes bajas en carbono como la solar y la nuclear para asegurarse de que Guinea no solo mantenga sino aumente su generación de energía verde en el futuro.








