En 2023, el consumo de electricidad en Somalia fue de apenas 23 kWh por persona, frente a una media mundial de 3794 kWh: alrededor del 0,6 % del promedio global. La generación eléctrica baja en carbono fue de 4 kWh por persona, equivalente aproximadamente a una sexta parte de ese consumo. Los datos aportados no desglosan el resto, por lo que no permiten atribuirlo íntegramente a combustibles fósiles ni precisar su composición. Esta disponibilidad eléctrica tan reducida puede limitar el funcionamiento de hospitales y escuelas, el abastecimiento de agua, la actividad empresarial y el acceso a servicios digitales. Aumentar la generación limpia permitiría impulsar el desarrollo sin agravar la contaminación atmosférica y el cambio climático asociados a los combustibles fósiles.
¿Está creciendo la electricidad en Somalia?
Las cifras disponibles no muestran un crecimiento reciente de la electricidad por habitante en Somalia. Los 23 kWh por persona de 2023 están 22 kWh por debajo del récord de 45 kWh alcanzado en 1993: una caída de casi la mitad respecto a aquel máximo. Esta comparación no permite determinar la evolución del consumo total del país, pero sí evidencia un importante retroceso por habitante. La generación baja en carbono tampoco superó su récord: los 4 kWh por persona de 2023 igualaron el nivel de 2022. Este estancamiento resulta preocupante ante la necesidad de ampliar el acceso eléctrico y atender nuevas demandas de electrificación y servicios digitales.
Sugerencias
Somalia debería dar prioridad a ampliar la solar existente, mediante instalaciones de autoconsumo, minirredes y centrales conectadas a una red eléctrica más extensa, acompañadas de almacenamiento. Aunque su volumen actual es pequeño, constituye una base para acelerar la generación baja en carbono. Entre las referencias útiles figuran Pakistán, con 41 TWh solares, y los Emiratos Árabes Unidos, con 14 TWh solares, por sus condiciones de fuerte insolación. También puede estudiar el aprovechamiento eólico en zonas favorables, tomando como referencia la experiencia de Sudáfrica, que genera 12 TWh eólicos. A más largo plazo, Somalia debería considerar la electricidad nuclear dentro de su planificación, desarrollando capacidades técnicas, regulatorias y cooperación internacional: los Emiratos Árabes Unidos generan 32 TWh nucleares y Pakistán, 22 TWh. Estos ejemplos muestran distintas vías para aumentar la electricidad limpia, aunque sus volúmenes no constituyen objetivos directamente trasladables a Somalia.
Historia
La historia reciente de la electricidad baja en carbono muestra muy pocos avances visibles en los datos facilitados. En 2016, la variación de la generación solar fue de 0 TWh; entre 2017 y 2019, tanto la solar como la eólica registraron cambios anuales de 0 TWh. La misma pauta continuó entre 2020 y 2023, sin aumentos ni descensos registrados para ninguna de las dos tecnologías. Estas cifras pueden reflejar cambios demasiado pequeños para aparecer con la precisión utilizada, y no significan que la generación fuera inexistente. Aun así, no muestran una expansión apreciable: Somalia necesita pasar de esta trayectoria prácticamente plana a un crecimiento sostenido de la electricidad baja en carbono, especialmente solar.
















