Electricidad en Chad en 2022
En 2022, el consumo de electricidad en Chad alcanzó los 21 kWh por persona, lo que se sitúa muy por debajo del promedio global de aproximadamente 3649 kWh por persona. La distinción entre la energía de baja emisión de carbono y la de combustibles fósiles es crucial para entender la situación del país. La energía de baja emisión de carbono, que incluye modalidades como la eólica, solar y biofuels, representan casi cero en el suministro eléctrico de Chad, mientras que una abrumadora mayoría proviene de combustibles fósiles. Esta dependencia de fuentes de combustibles fósiles no solo aumenta las emisiones contaminantes, sino que también limita las oportunidades de desarrollo económico y mejora en la calidad de vida de los habitantes, dada la baja disponibilidad de electricidad.
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¿Está creciendo la electricidad en Chad?
El análisis de la evolución reciente del consumo eléctrico en Chad muestra una preocupante disminución. En 2022, el consumo total per cápita de electricidad fue de 21 kWh, una reducción de 3 kWh en comparación con el récord de 24 kWh registrado en 2021. Este descenso en el consumo eléctrico es aún más alarmante cuando se observa la falta de crecimiento en la generación de electricidad de baja emisión de carbono, que se mantuvo estancada en 1 kWh por persona desde el año anterior. Este estancamiento no solo retrasa el progreso económico del país, sino que también deja a Chad vulnerable ante los efectos adversos del cambio climático.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad de baja emisión de carbono, Chad podría mirar hacia los ejemplos exitosos de otros países y estados que han adoptado energías solares y nucleares de manera efectiva. Por ejemplo, la República Popular China ha logrado generar un impresionante volumen de energía solar y eólica, lo que demuestra el potencial de estas fuentes para satisfacer las necesidades energéticas a gran escala. Además, Estados Unidos y Francia han tenido éxito en la generación de energía nuclear, lo que podría ser una opción viable para Chad para asegurar un suministro eléctrico abundante y estable. Al adoptar estas estrategias, Chad no solo avanzaría hacia un modelo energético más sostenible sino que también mejoraría su resiliencia económica y ambiental.
Historia
En la historia reciente de generación de electricidad baja en carbono, Chad ha experimentado un estancamiento preocupante. En 2021 y 2022, la generación de electricidad a partir de energía eólica y biocombustibles fue inexistente, sin incremento alguno en el lapso de estos años según los datos disponibles. Este largo periodo sin avance en la generación de electricidad limpia es indicativo de una falta de inversión y desarrollo en estas tecnologías vitales. La adopción de tecnologías de energía baja en carbono es fundamental no solo para diversificar la matriz energética y asegurar la estabilidad del suministro, sino también para reducir las emisiones de gases contaminantes. Es crucial que Chad tome medidas urgentes para revertir esta tendencia y fomente la expansión de la energía limpia en el país.