Entre abril de 2025 y marzo de 2026, alrededor del 80 % de la electricidad consumida en Sudáfrica procedió de combustibles fósiles, casi exclusivamente del carbón, que aportó el 79 % del total. La electricidad baja en carbono representó el 20 % restante: la solar contribuyó con casi el 9 %, la eólica y la nuclear con aproximadamente el 5 % cada una, y la energía hidroeléctrica con cerca del 1 %. Por tanto, el país sigue dependiendo fuertemente del carbón, con sus emisiones responsables del cambio climático y sus efectos sobre la contaminación del aire, aunque ya dispone de una base diversificada de generación limpia.
¿Está creciendo la electricidad en Sudáfrica?
La evolución de la electricidad por habitante muestra dos tendencias distintas. El consumo más reciente, correspondiente a 2026, fue de unos 3500 kWh por persona, frente al récord de aproximadamente 5200 kWh de 2007: una caída de 1712 kWh, casi un tercio. Esta comparación no permite determinar si el consumo total nacional está creciendo, pero sí muestra que el consumo por habitante permanece muy por debajo de su máximo histórico, una señal preocupante ante las necesidades de electrificación y la futura demanda de la inteligencia artificial. En cambio, la generación eléctrica baja en carbono alcanzó un nuevo récord de 699 kWh por persona, unos 700, superando en 51 kWh —cerca del 8 %— el anterior máximo de 2025.
Sugerencias
Para aumentar su generación eléctrica baja en carbono, Sudáfrica debería impulsar especialmente la solar y ampliar su capacidad nuclear, acompañándolas de más generación eólica y una red eléctrica reforzada. Puede aprender de regiones con abundantes recursos solares, como Chile y Australia, donde la solar aporta el 24 % y el 21 % de la electricidad, respectivamente; también del estado estadounidense de Nevada, donde alcanza el 35 %. En nuclear, Francia demuestra que esta tecnología puede suministrar aproximadamente dos tercios de la electricidad, mientras que los Emiratos Árabes Unidos ya obtienen de ella el 20 %, una referencia útil para diversificar una matriz anteriormente dominada por combustibles fósiles. Para la eólica, Marruecos, con un 20 %, ofrece una referencia africana, y Uruguay, con un tercio, muestra el alcance que puede tener una expansión sostenida.
* 12M = Últimos 12 meses (abr 2025 – mar 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono sudafricana refleja varias etapas de expansión. En los años ochenta, la generación nuclear aumentó 3,9 TWh en 1984, 3,5 TWh en 1986 y 3,8 TWh en 1988; posteriormente registró otro avance de 2,4 TWh en 1994. En la década de 2010 destacan los incrementos nucleares de 2,2 TWh en 2013 y 2,8 TWh en 2016. Desde 2021, el crecimiento se diversificó: ese año la nuclear añadió 2,4 TWh y la eólica 2,2 TWh; después, la solar sumó 2,8 TWh en 2022, 4,4 TWh en 2023 y 3,5 TWh en 2024. En 2025, la nuclear volvió a aportar un incremento de 2,4 TWh. Estos avances muestran una base sólida sobre la que acelerar una expansión sostenida de la electricidad limpia.
* 12M = Últimos 12 meses (abr 2025 – mar 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (abr 2025 – mar 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
















