Electricidad en Santo Tomé y Príncipe en 2022
En 2022, el consumo de electricidad en Santo Tomé y Príncipe fue de unos 400 kWh por persona, apenas una décima parte del promedio mundial de 3794 kWh por persona. La generación eléctrica baja en carbono alcanzó 44 kWh por persona, equivalente a alrededor del 11 % del consumo total. Los aproximadamente 354 kWh restantes no están identificados como electricidad baja en carbono; sin un desglose adicional, no puede precisarse cuánto corresponde a combustibles fósiles o a otras categorías. Una disponibilidad eléctrica tan reducida puede limitar la actividad económica, la refrigeración de alimentos, los servicios sanitarios y educativos y la digitalización. Aumentar la generación limpia permitiría atender estas necesidades sin incrementar la contaminación atmosférica ni las emisiones asociadas a los combustibles fósiles.
¿Está creciendo la electricidad en Santo Tomé y Príncipe?
Los datos de 2022 no muestran crecimiento respecto a los máximos históricos, aunque tampoco permiten determinar la evolución del último año. El consumo total de electricidad fue de 398 kWh por persona, frente al récord de 540 alcanzado en 2016: una disminución de 142 kWh, aproximadamente un 26 %. La generación baja en carbono también quedó por debajo de su máximo: 44 kWh por persona frente a 69 en 2000, una reducción de 25 kWh, alrededor del 36 %. Este retroceso respecto a los récords resulta preocupante, porque el país necesita más electricidad limpia para mejorar los servicios, apoyar la electrificación y atender nuevas necesidades digitales.
Sugerencias
Para aumentar la generación baja en carbono, Santo Tomé y Príncipe debería impulsar instalaciones solares, tanto en tejados como en plantas conectadas a la red, acompañadas de almacenamiento y mejoras de la infraestructura eléctrica. Brasil, por sus condiciones tropicales y sus vínculos lingüísticos, ofrece una referencia útil: genera 85 TWh solares y 111 TWh eólicos. Portugal, con 14 TWh eólicos, también puede aportar experiencia técnica, aunque conviene evaluar los recursos de viento locales antes de trasladar sus soluciones. En electricidad nuclear, Brasil genera 14 TWh y Francia 379 TWh; sus experiencias permiten aprender sobre formación, planificación y suministro limpio continuo. El país debería considerar opciones nucleares adecuadas a su escala mediante estudios y cooperación internacional, mientras acelera el despliegue solar. Estas cifras ilustran experiencias de otras regiones, no objetivos directamente trasladables al pequeño sistema insular.
Historia
La historia disponible de la electricidad baja en carbono muestra esencialmente estancamiento hidroeléctrico. En los años registrados de la década de 2000 —2002 a 2004 y 2006 a 2009—, las variaciones anuales de generación hidroeléctrica fueron de 0 TWh. Lo mismo ocurrió entre 2011 y 2016 y entre 2019 y 2022. Estos valores indican ausencia de cambios a la precisión presentada, no ausencia de generación hidroeléctrica, y no permiten describir los años omitidos. La falta de avances registrados refuerza la necesidad de ampliar la generación limpia y diversificarla, especialmente mediante electricidad solar y la consideración de opciones nucleares.
















