Entre mayo de 2025 y abril de 2026, el consumo de electricidad de Kenia sumó unos 15,2 TWh. La generación baja en carbono aportó 12,6 TWh, aproximadamente el 83% del total: la geotérmica representó alrededor del 42%, la energía hidroeléctrica el 23% y la energía eólica el 12%. Estas tres fuentes explican casi toda la producción limpia. Los combustibles fósiles aportaron unos 1,1 TWh, apenas el 7%, mientras que las importaciones netas cubrieron alrededor del 10%; los datos no especifican el origen de esa electricidad importada. Pese al claro predominio de la electricidad limpia, el consumo de 265 kWh por persona equivale a solo el 7% del promedio mundial de 3794 kWh por persona. Una disponibilidad eléctrica tan limitada puede frenar la actividad industrial, los servicios sanitarios, la educación y la digitalización.
¿Está creciendo la electricidad en Kenia?
La electricidad sí está creciendo en Kenia, aunque todavía desde una base muy baja. El último dato, correspondiente a 2026, alcanza los 265 kWh por persona, frente al récord anterior de 259 kWh en 2025: un avance cercano al 2%. La generación eléctrica baja en carbono también establece un nuevo máximo, con 219 kWh por persona frente a 213 kWh en 2025, un aumento de 6 kWh por persona, aproximadamente el 3%. Son avances alentadores, especialmente porque la producción limpia por habitante crece más deprisa que el consumo total. No obstante, hace falta acelerar mucho más la expansión para mejorar el acceso y atender la futura demanda de electrificación y servicios digitales.
Sugerencias
Para aumentar la generación baja en carbono, Kenia debería ampliar su capacidad eólica, aprovechando la experiencia de una tecnología que ya aporta casi 1,9 TWh anuales, y desarrollar decididamente la solar. Brasil e India ofrecen referencias útiles para una economía en desarrollo: producen, respectivamente, unos 110 y 125 TWh de electricidad eólica, además de 88 y 205 TWh de electricidad solar. Sudáfrica constituye una referencia regional especialmente pertinente, con unos 20 TWh solares y 12 TWh nucleares. Kenia también debería considerar incorporar generación nuclear y estudiar la experiencia de lugares como los Emiratos Árabes Unidos, cuya producción nuclear alcanza unos 32 TWh. Estas referencias permiten identificar aprendizajes sobre formación profesional, planificación, financiación e infraestructura eléctrica. Combinar expansión eólica y solar con nueva capacidad nuclear y redes más extensas permitiría aumentar la oferta limpia y reducir la dependencia de combustibles fósiles, responsables de emisiones y contaminación atmosférica.
* 12M = Últimos 12 meses (may 2025 – abr 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Kenia combina fluctuaciones hidroeléctricas con una creciente diversificación. En 1999 y 2000, la producción hidroeléctrica disminuyó en conjunto 1,9 TWh, antes de recuperar 1,8 TWh entre 2001 y 2002. Tras nuevas variaciones a finales de esa década, aumentó 1,3 TWh en 2010 y 0,8 TWh en 2012. El gran salto geotérmico llegó en 2014, con 2,1 TWh adicionales, seguido de incrementos de 0,6 TWh en 2017 y 0,5 TWh en 2023. La eólica añadió 1,3 TWh en 2019 y otros 0,7 TWh en 2021. Entretanto, la hidroelectricidad siguió alternando descensos y recuperaciones, con aumentos destacados en 2018, 2020 y 2024. En conjunto, la incorporación de geotermia y eólica ha ampliado y diversificado de manera valiosa la producción eléctrica limpia del país.
* 12M = Últimos 12 meses (may 2025 – abr 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (may 2025 – abr 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.













