En Kenia, el estado actual del consumo de electricidad se caracteriza por una clara dominancia de la generación baja en carbono. Más de diez TWh, equivalentes a casi el 90% del total, provienen de fuentes como la geotérmica, la energía hidroeléctrica, el viento y las importaciones netas, mientras que los combustibles fósiles apenas representan poco más de uno TWh. Esto sitúa a Kenia como un país altamente comprometido con el uso de energía limpia, aunque el consumo total de electricidad per cápita sigue siendo bajo, con 259 kWh por persona, muy por debajo del promedio mundial de 3,771 kWh por persona. Un consumo tan limitado de electricidad podría tener implicaciones negativas como restringir el acceso a servicios modernos y limitar el potencial de desarrollo económico.
¿Está creciendo la electricidad en Kenia?
En cuanto al crecimiento de la electricidad en Kenia, hay señales positivas. El consumo total de electricidad ha aumentado de 249 kWh por persona en 2024 a 259 kWh por persona en 2025, lo que representa un aumento de 10 kWh por persona. Del mismo modo, la generación de electricidad baja en carbono per cápita ha crecido de 209 kWh en 2020 a 213 kWh en 2025. Sin embargo, este crecimiento es modesto, y aunque cualquier avance es alentador, sería beneficioso una aceleración del incremento, especialmente en un contexto de necesidad global por mayor oferta eléctrica limpia.
Sugerencias
Para incrementar aún más la generación baja en carbono, Kenia podría expandir la capacidad eólica, ya que esta tecnología ya genera una cantidad significativa de electricidad en el país. Adoptando aprendizajes de otras regiones exitosas, como Texas y Alemania, que generan cantidades significativas de electricidad a partir de la energía eólica, Kenia tiene el potencial de seguir ese camino. Además, se podría considerar una mayor inversión en energía solar, tomando inspiración de China y California, que logran rendimientos impresionantes en este campo. Y mientras la energía nuclear no es parte de la infraestructura actual de Kenia, observar el éxito en regiones como EE.UU. y Francia podría ofrecer modelos viables de implementación de gran escala para futuras consideraciones.
Historia
Observando la historia de la electricidad baja en carbono en Kenia, encontramos que las últimas dos décadas han estado marcadas por fluctuaciones en la producción hidroeléctrica. A finales de los 90 y principios de los 2000, hubo varias disminuciones en la generación hidroeléctrica, aunque algunos años, como 2001 y 2010, experimentaron aumentos notables. A partir de 2014, la geotérmica comenzó a asumir un papel más prominente con notables incrementos en la generación. Más recientemente, en 2019, la energía eólica se destacó con un significativo aumento, mostrando el potencial de diversificación y crecimiento en la matriz energética baja en carbono de Kenia.





