Actualmente, el consumo de electricidad en Níger es considerablemente bajo en comparación con el promedio global de 3813 watts por persona. La generación de electricidad en Níger depende casi en su totalidad de fuentes de energía basadas en combustibles fósiles y las importaciones netas representan alrededor de 1.21 TWh, indicando una dependencia significativa de fuentes externas para satisfacer sus necesidades de energía. Esto se traduce en un acceso limitado a la electricidad para gran parte de la población, lo que puede tener efectos adversos en el desarrollo económico, educativo y en la calidad de vida en general. Las bajas tasas de generación de electricidad limitan severamente el acceso a servicios básicos y el desarrollo de infraestructuras esenciales.
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Níger podría beneficiarse de adoptar estrategias exitosas implementadas por otros países. Por ejemplo, aquellos con condiciones climáticas y socioeconómicas similares han logrado progresar significativamente en la generación solar y eólica. Países como India y Brasil han demostrado un crecimiento notable en la producción de electricidad solar y eólica, respectivamente. Al invertir en infraestructura solar y eólica, Níger podría aprovechar sus recursos solares abundantes y potencialmente eólicos, mejorando su capacidad de generación de electricidad limpia y reduciendo su dependencia de las importaciones. Asimismo, explorar el desarrollo de energía nuclear, como han hecho países como Francia y los Estados Unidos, podría ofrecer una fuente confiable y constante de energía verde para satisfacer las crecientes demandas.
Históricamente, Níger no ha tenido avances significativos en la generación de electricidad baja en carbono. Desde 2005 hasta 2023, la contribución de la energía solar al mix eléctrico ha permanecido en cero, lo que indica una falta de inversión en este tipo de tecnología. Esta tendencia resalta una oportunidad desaprovechada para diversificar las fuentes de electricidad mediante la integración de tecnologías limpias. Dado el contexto internacional y los ejemplos de países que han impulsado su desarrollo energético hacia opciones más sostenibles, es crucial que Níger adopte medidas decisivas para invertir en infraestructura de energía baja en carbono, no solo para mejorar su seguridad energética, sino también para contribuir a la lucha global contra el cambio climático.