En 2023, el consumo de electricidad en Etiopía fue de apenas 142 kWh por persona, frente al promedio mundial de 3.794 kWh: aproximadamente un 4 % de esa media, o unas 27 veces menos. Según los datos proporcionados, prácticamente toda la electricidad fue baja en carbono, con unos 18,3 TWh, mientras que la aportación de los combustibles fósiles fue prácticamente nula. La energía hidroeléctrica dominó claramente, con 17,6 TWh, alrededor del 96 % de la generación limpia. Aunque este perfil bajo en carbono es positivo, la escasa disponibilidad de electricidad puede limitar la actividad industrial, los servicios sanitarios, la educación y el acceso a tecnologías digitales.
¿Está creciendo la electricidad en Etiopía?
La electricidad sí está creciendo en Etiopía, aunque lentamente en términos por habitante. En 2023, tanto el consumo total como la generación de electricidad baja en carbono alcanzaron 142 kWh por persona, superando el récord de 139 kWh registrado en 2022. El incremento fue de 3 kWh por persona, aproximadamente un 2 %. Este nuevo máximo es una buena noticia, pero el avance sigue siendo demasiado modesto para cerrar rápidamente la enorme distancia respecto al promedio mundial. Acelerar la generación limpia y ampliar el acceso permitiría atender mejor la demanda actual y futura, incluida la electrificación y los servicios digitales.
Sugerencias
Para aumentar la generación baja en carbono, Etiopía debería complementar su base hidroeléctrica con una expansión importante de la electricidad solar y eólica, además de considerar el desarrollo de un programa nuclear. Sudáfrica ofrece una referencia africana relevante: las cifras proporcionadas muestran unos 20 TWh solares, 12 TWh eólicos y 12 TWh nucleares. India también aporta ejemplos útiles para ampliar el suministro en un contexto de desarrollo, con unos 192 TWh solares, 124 TWh eólicos y 53 TWh nucleares. Etiopía podría estudiar sus mecanismos de contratación, formación técnica e integración de nuevas instalaciones en la red. Para la planificación nuclear, también puede aprender de Emiratos Árabes Unidos, con unos 32 TWh nucleares. Estas referencias deben adaptarse a las condiciones locales, acompañando las nuevas centrales con redes eléctricas y conexiones que lleven la electricidad limpia a más hogares y empresas.
Historia
La historia reciente de la electricidad baja en carbono en Etiopía muestra un crecimiento impulsado principalmente por la energía hidroeléctrica. En los años 2000, los aumentos registrados fueron modestos, de unos 0,3 a 0,4 TWh en 2001, 2003, 2005 y 2006. Durante la década de 2010, la expansión se aceleró: entre 2010 y 2015 se añadieron aproximadamente 6,2 TWh hidroeléctricos, y entre 2016 y 2019 otros 4,7 TWh, destacando el salto de 2,1 TWh en 2016. La energía eólica aportó incrementos de 0,3 TWh tanto en 2015 como en 2019. En los años más recientes, la hidroelectricidad siguió avanzando, con aumentos de 0,5 TWh en 2020, 1,9 TWh en 2022 y 0,9 TWh en 2023. En conjunto, esta trayectoria demuestra una expansión valiosa de la generación limpia, sobre la que conviene construir un crecimiento mucho más rápido y diversificado.
















