En 2025, la generación de electricidad en España se caracteriza por un predominio de fuentes bajas en carbono, que constituyen más de tres cuartas partes del mix energético. La energía eólica y solar lideran esta categoría, aportando casi un cuarto cada una al total de generación. Las plantas nucleares también juegan un rol significativo, generando casi una quinta parte de la electricidad. La energía hidroeléctrica contribuye con algo más del 13%. Por otro lado, los combustibles fósiles como el gas natural y el petróleo suman poco menos de una cuarta parte del total, con el gas siendo la fuente principal de estas fuentes más contaminantes.
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¿Está creciendo la electricidad en España?
A pesar de una disminución reciente en el consumo de electricidad per cápita, España está experimentando un ligero incremento en la generación de electricidad baja en carbono. En 2025, el consumo total se ha reducido respecto al récord de 2008, con una diferencia negativa de 761 kWh por persona. Sin embargo, en el mismo año, la generación de electricidad baja en carbono per cápita ha alcanzado un nuevo récord de 4527 kWh, superando el pico del año anterior. Esto indica un avance positivo hacia fuentes más limpias, a pesar de la baja general en el consumo total.
Sugerencias
Para incrementar aún más la generación de electricidad baja en carbono, España podría considerar expandir sus capacidades nucleares y de energía solar, además de seguir promoviendo la energía eólica. Inspirarse en otras regiones podría proporcionar una hoja de ruta eficiente: por ejemplo, Francia y Eslovaquia han logrado obtener dos tercios de su electricidad de fuentes nucleares, mientras que Dinamarca y algunos estados de Estados Unidos han superado el 50% en generación eólica. Este enfoque no solo promete reducir la dependencia de los combustibles fósiles, sino también podría asegurar un suministro más limpio y sostenible de cara al futuro.
Historia
La historia de la generación de electricidad baja en carbono en España muestra momentos de crecimiento y declive, especialmente en el área hidroeléctrica. En la década de 1970 a 1980, la hidroeléctrica osciló con importantes aumentos y disminuciones. Sin embargo, en los años recientes, la energía solar ha comenzado a emerger como una fuente clave, evidenciada por un importante aumento de generación en 2023. La transición a tecnologías limpias ha sido una constante en la política energética de España, y expandir estas capacidades será fundamental para asegurar un futuro energético más limpio y sostenible.








