Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, algo más de tres cuartas partes de la electricidad consumida en España procedieron de fuentes bajas en carbono, mientras que los combustibles fósiles aportaron casi una cuarta parte. Dentro de la electricidad limpia, la solar representó cerca del 23% del total, la eólica el 20%, la nuclear el 18% y la energía hidroeléctrica el 13%, con los biocombustibles alrededor del 2%. Entre los combustibles fósiles, el gas aportó aproximadamente el 20% y el petróleo el 3%. España cuenta así con una sólida mayoría de electricidad baja en carbono, aunque todavía puede reducir su dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones y la contaminación atmosférica asociadas.
¿Está creciendo la electricidad en España?
Los datos muestran un pequeño avance de la electricidad limpia, pero no una recuperación del consumo eléctrico por habitante hasta su máximo histórico. El consumo más reciente, correspondiente a 2026, fue de unos 6.020 kWh por persona: unos 760 kWh menos que el récord de 2008, de cerca de 6.790 kWh, una diferencia del 11%. En cambio, la generación baja en carbono alcanzó aproximadamente 4.590 kWh por habitante, superando en apenas 19 kWh el récord de 2025. Este nuevo máximo es una buena noticia, aunque el avance es modesto. La distancia respecto al récord de consumo resulta preocupante ante la necesidad de disponer de más electricidad limpia para la electrificación y el crecimiento de la inteligencia artificial; estas cifras por habitante, por sí solas, no permiten determinar si el consumo total está creciendo.
Sugerencias
España puede aumentar su generación baja en carbono ampliando la capacidad nuclear, eólica y solar, tres tecnologías que ya aportan grandes cantidades de electricidad al país. La vecina Francia, donde la nuclear genera aproximadamente dos tercios de la electricidad, ofrece una referencia especialmente relevante para reforzar esta fuente limpia. En eólica, España puede aprender de Dinamarca, con un 57% de su electricidad procedente del viento, y de Alemania, con alrededor del 31%, para impulsar nuevos proyectos y su integración en la red. Para la solar, el estado estadounidense de Nevada, donde esta tecnología aporta el 35% de la electricidad, constituye una referencia útil por su abundante recurso solar. Combinar estas ampliaciones con redes más robustas y almacenamiento permitiría elevar la producción limpia y atender una mayor demanda eléctrica.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en España muestra un importante impulso nuclear y fuertes oscilaciones hidroeléctricas. A finales de los años setenta, la generación hidroeléctrica aumentó casi 19 TWh en 1977, pero cayó unos 17 TWh en 1980; en 1984, la nuclear protagonizó un destacado crecimiento de más de 12 TWh. Entre finales de los ochenta y los noventa, la hidroeléctrica alternó descensos de unos 16 TWh en 1989 y 10 TWh en 1999 con un aumento de 16 TWh en 1996. Durante los años 2000, subió unos 12 TWh en 2001, cayó casi 18 TWh en 2002, recuperó una cantidad similar en 2003 y volvió a disminuir unos 11 TWh en 2005. En la década de 2010 persistieron esas oscilaciones: aumentos de unos 16–17 TWh en 2010, 2013 y 2018, y descensos de entre 10 y 19 TWh en 2011, 2015, 2017 y 2019. Más recientemente, tras una caída hidroeléctrica de unos 11 TWh en 2022, la solar creció casi 13 TWh en 2023 y la hidroeléctrica recuperó cerca de 10 TWh en 2024. El fuerte avance solar es especialmente alentador y refuerza la oportunidad de ampliar una combinación de generación nuclear, eólica y solar.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
















