La situación actual del consumo de electricidad en Tanzania revela un claro dominio de energía de combustibles fósiles. De un total de casi 20 TWh generados en 2023, más de la mitad proviene de gas y otros combustibles fósiles. En concreto, el gas es responsable de 8.12 TWh y otros combustibles fósiles suman 8.18 TWh. En comparación, la generación de electricidad baja en carbono, que incluye principalmente la energía hidroeléctrica, solo alcanza alrededor de 2.8 TWh con casi toda la participación proveniente de energía hidroeléctrica. Esto significa que Tanzania depende en gran medida de combustibles fósiles para su electricidad, lo que contrasta con el uso de fuentes más limpias. Con una generación de electricidad de solo 167 kWh por persona al año, esto es muy inferior al promedio mundial de 3771 kWh/persona. Tal bajo nivel de generación puede obstaculizar el desarrollo económico y limitar las oportunidades de mejora en la calidad de vida, además de perpetuar los problemas asociados al cambio climático y la contaminación del aire.
¿Está creciendo la electricidad en Tanzania?
Evaluando el crecimiento del consumo de electricidad en Tanzania, se ha observado un leve incremento de 16 kWh por persona respecto al año 2022, cuando el registro fue de 151 kWh/persona. Sin embargo, la situación es distinta al examinar la electricidad baja en carbono, que en 2023 se registró en 42 kWh/persona, una disminución preocupante respecto al récord de 75 kWh/persona establecido en 2002. Esta reducción de 33 kWh/persona en fuentes bajas en carbono ilustra un retroceso que podría afectar seriamente los esfuerzos por avanzar hacia un sistema eléctrico más sostenible y limpio. Es crucial que Tanzania aumente su enfoque en las bajas emisiones de carbono para proporcionar una fuente de energía más sostenible y adecuada al crecimiento futuro.
Sugerencias
Para que Tanzania incremente su generación de electricidad baja en carbono, el país podría inspirarse en las estrategias exitosas de varias regiones. Por ejemplo, China ha hecho avances significativos en la generación de energía solar, generando 1213 TWh, mientras que países como Brasil han incrementado su generación eólica hasta 112 TWh. Además, países que han invertido en energía nuclear, como Francia con 379 TWh, ofrecen un modelo a seguir en términos de energía limpia y sostenible. Es fundamental que Tanzania considere la posibilidad de ampliar su capacidad solar, así como explorar el potencial de la energía nuclear, que podrían complementar su capacidad hidroeléctrica existente y minimizar la dependencia de combustibles fósiles, abordando al mismo tiempo los desafíos del cambio climático.
Historia
Históricamente, la generación de electricidad baja en carbono en Tanzania ha experimentado variaciones significativas, especialmente en cuanto a la energía hidroeléctrica. A finales de los años 80 y principios de los 90, se observaron incrementos moderados, como en 1989 y 1991 con 0.2 TWh. Sin embargo, ha habido periodos de declive, por ejemplo en 1994 y luego otra vez en 1997. A pesar de esto, hubo aumentos significativos durante los años 2007 y 2014 con 1.1 y 0.9 TWh respectivamente. Tras el año 2014, la generación hidroeléctrica ha registrado fluctuaciones menores, incluyendo un leve repunte positivo en 2020. Estos altibajos sugieren la necesidad de una inversión más sostenida en infraestructura y tecnologías bajas en carbono para asegurar un crecimiento constante y estable en este sector.
















