En Namibia, el consumo de electricidad en 2023 muestra una significativa dependencia de las importaciones, representando más de la mitad de su suministro eléctrico. Las fuentes de energía baja en carbono contribuyen a poco menos del 40% de la electricidad total, con la energía hidroeléctrica siendo la protagonista con un poco más del 28% de dicho porcentaje. La energía solar, aunque todavía no es dominante, ofrece casi un 11% del suministro eléctrico. Este panorama refleja un uso considerable de energías más limpias, aunque el país depende aún en gran medida de la energía importada para satisfacer sus necesidades.
¿Está creciendo la electricidad en Namibia?
En cuanto al crecimiento de la electricidad en Namibia, se observa una tendencia preocupante. El consumo eléctrico por persona ha disminuido en cerca de 300 kWh desde su máximo histórico en 2014, cayendo a 1566 kWh/persona en 2023. La generación de electricidad baja en carbono también ha seguido una tendencia similar, con una reducción de aproximadamente 309 kWh por persona desde su récord en 1991. Esto indica una falta de crecimiento en la capacidad eléctrica del país, lo cual es preocupante considerando la necesidad de incrementar el uso de energías limpias para enfrentar los desafíos climáticos y satisfacer las demandas futuras.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono en Namibia, se debería considerar la expansión de la capacidad solar existente, dado que ya tiene una base sólida en este ámbito. Países como Hawái y California son buenos ejemplos, donde la energía solar representa el 31% del suministro. Además, considerando que Namibia no tiene energía nuclear actualmente, podría aprender de países como Francia, donde la energía nuclear contribuye al 67% de su generación eléctrica. La adopción de esta tecnología junto con la solar podría transformar el panorama energético del país, permitiéndole depender menos de las importaciones, reducir las emisiones y asegurar un suministro constante de energía limpia y sostenible.
Historia
Reflexionando sobre la historia de la electricidad baja en carbono en Namibia, se puede observar una variabilidad en la producción hidroeléctrica desde la década de 1990. En los años noventa, se experimentaron tanto aumentos como disminuciones en la generación hidroeléctrica. Este patrón continuó en los años 2000 y hasta la actualidad, con subidas y bajadas en la producción, lo que subraya la necesidad de diversificar aún más las fuentes de energía baja en carbono para garantizar la estabilidad en el suministro energético del país. Lo más destacable en los últimos años fue la incorporación de la energía solar en 2019, que marcó un paso significativo hacia la diversificación energética y la reducción del uso de combustibles fósiles.













