En el año 2023, la situación del consumo de electricidad en Namibia presenta un predominio de las importaciones netas, que representan más de la mitad, con un 59%. Las fuentes de energía baja en carbono, que son cruciales para reducir emisiones, contribuyen casi un 40% del total de electricidad consumida en el país. Dentro de las fuentes bajas en carbono, la mayor parte proviene de la energía hidroeléctrica, con aproximadamente un 28%, mientras que la energía solar representa cerca del 11%. Este balance energético subraya la importancia de seguir invirtiendo en tecnologías de energía limpia para reducir la dependencia de importaciones y los combustibles fósiles, que no están especificados en los datos pero su impacto negativo es bien conocido.
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¿Está creciendo la electricidad en Namibia?
Sin embargo, es preocupante observar que la electricidad total consumida en Namibia no está creciendo, ya que el consumo por persona en 2023 es de 1566 kWh, lo cual representa una disminución significativa de 307 kWh en comparación con el récord de 2014 de 1873 kWh. Esta tendencia se refleja también en la generación de electricidad baja en carbono, que ha disminuido desde un punto histórico en 1991. La generación baja en carbono por persona es ahora de 624 kWh, una reducción de 309 kWh desde el récord anterior. Esto indica una necesidad urgente de acción para revertir esta tendencia negativa y satisfacer la creciente demanda futura de energía eléctrica sostenible.
Sugerencias
Para avanzar en el desarrollo de la electricidad baja en carbono, Namibia tiene un gran potencial con la expansión de la energía solar, que ya contribuye significativamente al mix energético del país. Debería inspirarse en regiones como Nevada, donde la solar alcanza el 33% de la generación, o California, con un 29% de solar. Además, aunque Namibia actualmente no utilice energía nuclear, aprender de países como Francia, que tiene un 70% de su electricidad generada por energía nuclear, podría ofrecer cómo diversificar su matriz energética de manera sustentable. También podría explorar la energía eólica, dado el éxito en estados como Iowa, que genera 60% de su electricidad mediante esta fuente, para así alcanzar un modelo energético sostenible, resistente y bajo en emisiones.
Historia
Mirando atrás, la historia de la electricidad baja en carbono en Namibia muestra fluctuaciones, especialmente en la energía hidroeléctrica. Desde mediados de la década de 1990, ha habido varios altibajos en la producción hidroeléctrica, como en 1994 (-0.3 TWh) y 1995 (+0.5 TWh), y más recientemente en 2021 (-0.5 TWh). Sin embargo, hay señales de recuperación con la aportación positiva en 2023 (+0.5 TWh). Un hito notable fue en 2019 cuando se sumó la solar con un incremento de 0.3 TWh. Esta historia destaca la necesidad de estabilizar y aumentar la capacidad actual de generación baja en carbono, aprovechando al máximo las oportunidades tecnológicas y aprendiendo de aquellos que han tenido éxito.








