Electricidad en Túnez en 2025
En 2025, el consumo de electricidad en Túnez depende casi por completo de los combustibles fósiles: el gas aporta cerca del 99% del total. La electricidad baja en carbono representa apenas un 1,4%, procedente íntegramente de la energía eólica según los datos proporcionados. Esta fuerte dependencia del gas deja un amplio margen para ampliar la generación limpia y reducir las emisiones que contribuyen al cambio climático y la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Túnez?
El consumo de electricidad por habitante no está creciendo respecto a su máximo histórico. En 2025 alcanza unos 1.580 kWh por persona, frente a casi 1.980 kWh en 2022: una caída de unos 400 kWh, equivalente al 20%. La generación eléctrica baja en carbono presenta un retroceso todavía más pronunciado: se sitúa en 23 kWh por persona, frente al récord de 69 kWh de 2023, una reducción de dos tercios. Estos descensos son preocupantes ante la necesidad de disponer de más electricidad limpia para la electrificación y el crecimiento de nuevas actividades digitales.
Sugerencias
Túnez puede impulsar la electricidad baja en carbono mediante una expansión solar, el refuerzo de la energía eólica y el desarrollo de un programa nuclear. Entre las referencias mediterráneas, Chipre y España generan alrededor del 23% de su electricidad con tecnología solar, mientras que Marruecos obtiene cerca del 20% de la energía eólica. Estas experiencias ofrecen ejemplos relevantes para aprovechar los recursos solares y eólicos tunecinos, acompañando los proyectos con redes eléctricas y almacenamiento. En nuclear, Francia genera aproximadamente dos tercios de su electricidad con esta tecnología y los Emiratos Árabes Unidos alrededor de una quinta parte. Túnez podría estudiar estas experiencias para preparar capacidades técnicas, instituciones y financiación que permitan incorporar generación nuclear y complementar una expansión solar sostenida.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Túnez muestra avances modestos y algunos retrocesos. Entre mediados de los años ochenta y comienzos de los noventa, la generación hidroeléctrica registró aumentos de 0,1 TWh en 1985, 1987 y 1991; volvió a sumar esa cantidad en 2003, pero perdió 0,1 TWh en 2006. La eólica creció en 2009 y, con mayor continuidad, entre 2012 y 2014, con incrementos anuales de entre 0,1 y 0,2 TWh; sin embargo, retrocedió 0,1 TWh en 2015. Los registros de 2019 no mostraron cambios en la generación hidroeléctrica ni eólica. La solar aportó avances alentadores de 0,1 TWh tanto en 2021 como en 2022 y de 0,2 TWh en 2023, mientras que la eólica perdió 0,1 TWh en 2022 y nuevamente en 2025. El balance subraya la necesidad de convertir estos avances puntuales en un crecimiento continuo de la electricidad limpia.













