En Madagascar, el consumo de electricidad en 2022 se encuentra en una situación crítica, con la mayoría de la generación eléctrica proviniendo de fuentes de combustible fósil, que suman aproximadamente 1,71 TWh. La generación de electricidad baja en carbono es notablemente baja comparada con las cifras mundiales, lo que resulta en que más de la mitad de la electricidad provenga de fuentes contaminantes. Con un consumo per cápita de solo 87 kWh, la diferencia respecto al promedio mundial de 3771 kWh/persona es considerable. Este bajo nivel de generación eléctrica tiene varios efectos adversos, como limitar el desarrollo económico, obstaculizar el acceso a tecnologías modernas y aumentar la dependencia de fuentes de energía contaminantes, que afectan negativamente al clima y la salud pública.
¿Está creciendo la electricidad en Madagascar?
Respecto a la tendencia del crecimiento de la electricidad en Madagascar, las cifras más recientes no son esperanzadoras. En 2022, el consumo total de electricidad es de 87 kWh por persona, lo que representa una disminución respecto al máximo histórico de 88 kWh/persona en 2019. La generación de electricidad baja en carbono también ha disminuido, con 31 kWh por persona en 2022, en comparación con un máximo de 38 kWh/persona en 2015. Este descenso en la generación de energía baja en carbono es preocupante, especialmente cuando el mundo experimenta una transformación hacia fuentes de energía más limpias y sostenibles. Es necesario un enfoque renovado para incrementar tanto la capacidad total de generación como la proporción de electricidad baja en carbono en la mezcla energética del país.
Sugerencias
Para incrementar la generación de electricidad baja en carbono, Madagascar podría inspirarse en regiones que han implementado con éxito soluciones como la energía solar, eólica y nuclear. Por ejemplo, China ha logrado generar más de 1200 TWh de energía solar, demostrando el potencial de esta fuente limpia incluso en grandes magnitudes. Además, Estados Unidos y Francia han establecido sólidas infraestructuras nucleares, con 785 y 379 TWh respectivamente. Desarrollar infraestructura de energía solar y nuclear podría proporcionar a Madagascar una base sólida para la independencia energética limpia y un desarrollo sostenible a largo plazo. Centrarse en estas tecnologías no solo alinearía a Madagascar con las tendencias mundiales hacia la energía baja en carbono, sino que también ayudaría a mitigar los efectos negativos de depender de los combustibles fósiles.
Historia
En cuanto a la historia de la electricidad baja en carbono en Madagascar, los datos muestran que ha habido principalmente incrementos menores en la generación hidroeléctrica desde los años 80. En la década de los 80 y parte de los 90, se observaron pequeños aumentos de 0,1 TWh cada pocos años. Sin embargo, desde mediados de los 90 hasta los 2000, el crecimiento se estancó, y aunque hubo algunos pequeños incrementos en los 2000s, la estabilidad ha sido la norma con ciertos declives en años recientes. Este patrón resalta la importancia de considerar otras fuentes de energía baja en carbono, como la solar y la nuclear, para complementar la hidroeléctrica y proporcionar un suministro de electricidad más fiable y sostenible para el futuro.
















