Electricidad en Egipto en 2025
En 2025, el consumo de electricidad en Egipto muestra una notable dependencia de los combustibles fósiles, con más de cuatro quintas partes (86.2%) proveniendo de fuentes tales como el gas, que representa casi el 79% de esta energía. Por otro lado, la energía baja en carbono apenas alcanza el 13.8% del total, distribuida entre energía hidroeléctrica (6.74%), eólica (4.02%) y solar (2.99%). La baja participación de fuentes limpias es preocupante, especialmente en un contexto global donde la reducción de emisiones de carbono es una prioridad. Es crucial que Egipto busque estrategias para aumentar su proporción de electricidad generada a partir de fuentes limpias para mitigar los impactos del cambio climático y mejorar la calidad del aire.
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¿Está creciendo la electricidad en Egipto?
En cuanto al crecimiento del consumo eléctrico per cápita, se observa un crecimiento positivo en Egipto. En 2025, el consumo alcanzó los 2077 kWh por persona, superando el récord anterior de 2036 kWh por persona en 2024. Este aumento de 41 kWh indica un avance aunque sea modesto. La buena noticia se refleja particularmente en la generación de electricidad baja en carbono, con un salto significativo de 42 kWh por persona, alcanzando los 287 kWh per cápita en 2025 en comparación con 244 kWh en 2024. Este progreso es alentador, pues sugiere un movimiento hacia una mayor aceptación de tecnologías limpias, pero se debe continuar con mayores esfuerzos para seguir incrementando esta proporción.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Egipto podría aprender de distintos países que han demostrado tener éxito en este ámbito. Regiones como Dinamarca e Iowa destacan por su alta proporción de energía eólica, alcanzando aproximadamente un 60%. Países como Macedonia del Norte han logrado impresionantes avances en energía solar, con casi el 49% de la electricidad proviniendo de esta fuente. Además, Francia y Eslovaquia presentan ejemplos claros de cómo la energía nuclear puede ser una contribución significativa a la matriz baja en carbono, con más de dos tercios de su electricidad de esta fuente limpia. Egipto podría considerar la expansión de programas solares y nucleares como una solución efectiva para aumentar la proporción de energía limpia en su mezcla energética.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Egipto muestra tendencias de crecimiento diversas a lo largo de las décadas. En la última parte del siglo XX, concretamente en los años 80 y 90, Egipto experimentó tanto aumentos como disminuciones en la generación hidroeléctrica, sobre todo con un aumento de 2.4 TWh en 1999, seguido de algunas caídas y subidas menores después del año 2000. Entrando en el siglo XXI, el crecimiento se focalizó en energía eólica y solar. Por ejemplo, el año 2019 fue significativo para Egipto, con aumentos de 2.6 TWh de energía eólica y 0.9 TWh de solar. En 2025, Egipto logró otros aumentos notables de 3.2 TWh en energía eólica y 1.5 TWh en solar, mostrando el potencial y la esperanza de un futuro guiado por tecnologías limpias. Sin embargo, es vital mantener este momentum y establecer un sólido compromiso con el desarrollo de energía baja en carbono, especialmente solar y nuclear, para garantizar un desarrollo energético sostenible para las generaciones futuras.








