Electricidad en Irán en 2025
En Irán, el estado actual del consumo eléctrico está dominado por la energía de combustibles fósiles, que representa más del 95% del total. De esta categoría, el gas constituye la mayor parte, con tres cuartas partes del total de electricidad generada. Por el contrario, la generación de electricidad baja en carbono es mínima, representando solo un pequeño porcentaje, con la energía hidroeléctrica siendo prácticamente la única forma de energía limpia que contribuye significativamente. Esta clara dependencia de los combustibles fósiles conlleva preocupaciones sobre las emisiones de carbono y el impacto ambiental, clamando por un enfoque más fuerte en fuentes de energía más limpias.
¿Está creciendo la electricidad en Irán?
En términos de crecimiento eléctrico, los números pintan un cuadro preocupante para Irán. El consumo total de electricidad ha disminuido drásticamente de un récord anterior de 4245 kWh/persona en 2024 a solo 1168 kWh/persona en 2025, lo cual representa una caída significativa de más de 3000 kWh/persona. Del mismo modo, la generación de electricidad baja en carbono también ha disminuido notablemente desde su punto más alto en 2019 de 477 kWh/persona a tan solo 41 kWh/persona en la actualidad, una caída de más de 90%. Estos significativos descensos destacan una alarmante tendencia regresiva en el campo vital de la energía limpia.
Sugerencias
Para aumentar la generación eléctrica baja en carbono, Irán podría aprender de países que han destacado en este ámbito. Francia y Eslovaquia han liderado con más de la mitad de su electricidad proveniente de energía nuclear, mientras que Dinamarca y algunos estados en los EE. UU. como Iowa y Dakota del Sur han logrado generar más de la mitad de su electricidad a partir de viento. Además, países como Chile y El Líbano están aumentando su generación solar de manera considerable. Irán podría considerar expandir tanto la energía solar como la nuclear para lograr un futuro energético más limpio y sostenible. La adopción de estas estrategias permitirá disminuir la dependencia en combustibles fósiles y desarrollar una red eléctrica más sustentable.
Historia
Históricamente, la generación eléctrica baja en carbono en Irán ha mostrado fluctuaciones marcadas, principalmente a través de la energía hidroeléctrica. En los años noventa, esta fuente experimentó aumentos y caídas, y durante los años 2000, hubo varios picos significativos seguidos por declives. El aumento de energía nuclear, comenzado en 2013, vio una mejora discreta en 2016, aunque con un revés en 2021 que afectó la tendencia de crecimiento. Los esfuerzos intermitentes en energía hidroeléctrica durante las últimas décadas muestran un patrón problemático, evidenciado también por el reciente descenso en generación hidráulica en 2025. Este historial destaca la necesidad de una planificación más consistente y estratégica para estabilizar y expandir el uso de energía baja en carbono en Irán.





