En Sri Lanka, actualmente más de la mitad de la electricidad generada proviene de fuentes bajas en carbono, específicamente un 55%. De estas fuentes limpias, la mayor parte corresponde a la energía hidroeléctrica, que representa casi un 37%. Además, la energía solar contribuye con aproximadamente un 14%, mientras que la eólica añade un poco más del 4%. Por otro lado, los combustibles fósiles todavía representan un significativo 45% del total. Esta composición energética pone de relieve un importante avance hacia la sostenibilidad, pero deja espacio para un mayor impulso hacia tecnologías limpias y sostenibles para reducir aún más la dependencia de fuentes contaminantes.
¿Está creciendo la electricidad en Sri Lanka?
La electricidad en Sri Lanka está en crecimiento. El consumo más reciente en 2024 alcanzó 818 kWh por persona, superando el récord previo de 771 kWh por persona establecido en 2021. Esto representa un incremento de 48 kWh por persona en consumo total. En cuanto a la generación de electricidad baja en carbono, se registraron 451 kWh por persona en 2024, frente a los 381 kWh por persona de 2021. Este crecimiento de 71 kWh por persona en el sector de baja en carbono indica un avance positivo hacia un mix energético más limpio y sostenible. Sin embargo, para enfrentar los desafíos futuros y satisfacer la creciente demanda, es crucial seguir expandiendo la electricidad baja en carbono.
Sugerencias
Para mejorar aún más su generación de electricidad baja en carbono, Sri Lanka podría ampliar su capacidad solar, que ya juega un papel considerable en su mix energético. Tomando como ejemplos regiones exitosas, Sri Lanka podría mirar hacia países como California y Líbano, donde la energía solar constituye una parte importante del suministro eléctrico, alcanzando un 31%. Además, importar tecnologías y prácticas de regiones como Dinamarca, donde más de la mitad de su electricidad proviene de energía eólica, podría ser beneficioso. La consideración de la energía nuclear, que ha permitido a países como Francia obtener el 67% de su electricidad de fuentes bajas en carbono, podría ser también una parte crucial de esta estrategia.
Historia
En términos históricos, la generación de electricidad baja en carbono en Sri Lanka ha vivenciado varios altibajos, especialmente en el sector hidroeléctrico. En los años 1984 y 1993, se registraron aumentos de casi 1 TWh anualmente, mientras que el inicio del siglo XXI trajo consigo disminuciones, como las ocurridas en 1996 y 2000, donde la generación hidroeléctrica disminuyó hasta en 1,2 TWh. Después de un repunte en 2010, la situación continuó siendo inestable con tanto crecimientos como mermas. En años recientes, 2022 trajo avances con la adición de viento y solar, mientras que en 2024 la generación solar contribuyó con casi 1 TWh. Mejorar la consistencia y previsibilidad de la generación baja en carbono es crucial para optimizar el perfil energético del país.
















