La situación actual de consumo de electricidad en Sri Lanka en 2025 muestra una fuerte dependencia de fuentes bajas en carbono, que representan más de la mitad del total, alrededor del 61%. Dentro de estas fuentes bajas en carbono, destaca la energía hidroeléctrica, que aporta aproximadamente dos quintas partes, específicamente un 40%. Además, la energía solar y la eólica también contribuyen de manera significativa, con poco más de un 15% y cerca de un 4% respectivamente. Las energías geotérmica y de biocombustibles representan una porción muy pequeña, apenas superando el 1%. En contraste, los combustibles fósiles cubren casi el 39% de la demanda eléctrica, lo que sigue siendo una proporción considerablemente alta que necesita reducirse para mejorar la sostenibilidad ambiental y combatir los efectos negativos, como el cambio climático.
¿Está creciendo la electricidad en Sri Lanka?
Según las últimas cifras, el consumo de electricidad en Sri Lanka está en ascenso, alcanzando 844 kWh por persona en 2025, lo que supone un aumento de 56 kWh por persona en comparación con el récord histórico del año anterior, 2024. Este crecimiento viene acompañado de un impulso significativo en la generación de electricidad baja en carbono, que ha subido desde 423 kWh por persona en 2024 a 515 kWh por persona en 2025, es decir, un incremento de 92 kWh por persona. Estos datos reflejan una clara tendencia hacia el crecimiento del consumo eléctrico, acompañado de una transición positiva hacia fuentes de energía más limpias. Este avance en la generación de energía limpia es fundamental para satisfacer la creciente demanda eléctrica de manera sostenible.
Sugerencias
Para aumentar aún más la generación de electricidad baja en carbono, Sri Lanka puede centrarse en la expansión de la energía solar, dada su contribución significativa ya existente. Mirando a otros países, se podría aprender de Nevada en Estados Unidos, donde la energía solar genera cerca del 35% de su electricidad. También sería útil explorar la energía eólica, tomando como ejemplo a Dinamarca y Iowa, donde la energía eólica forma el 57% de su mezcla eléctrica. Además, la incorporación de la energía nuclear sería una estrategia efectiva; se pueden observar los casos exitosos de Francia y Eslovaquia, donde más de dos tercios de su electricidad proviene de fuentes nucleares. Estas regiones ofrecen modelos probados de cómo diversificar la mezcla energética hacia fuentes más sostenibles y robustas.
Historia
A lo largo de las décadas pasadas, la generación de electricidad baja en carbono en Sri Lanka ha mostrado fluctuaciones notables, especialmente en el ámbito hidroeléctrico. Durante la década de 1980, el país experimentó pequeños aumentos en la generación hidroeléctrica, con aumentos notables en 1984 y 1993. Sin embargo, hubo descensos considerables en 1996 y 2000. En los años siguientes, se observaron altibajos significativos, con incrementos apreciables en 2006 y récords en 2010 y especialmente en 2013, cuando fue notablemente alto. Más recientemente, la adición de la energía solar en 2024 y un incremento adicional en 2025 subrayan un progreso alentador hacia un futuro energético más limpio y sostenible. Este historial de crecimiento y expansión ofrece una base sólida sobre la cual construir un sistema energético aún más robusto y respetuoso con el medio ambiente.













