En Pakistán, la distribución del consumo de electricidad en 2025 muestra un panorama bastante alentador respecto a la adopción de fuentes limpias. Más de la mitad de la electricidad proviene de tecnologías bajas en carbono, alcanzando un 64.42%. Dentro de esta categoría, la energía hidroeléctrica representa aproximadamente un cuarto de la generación total, y la energía solar está cerca de alcanzar un 23%. La energía nuclear también desempeña un papel significativo, contribuyendo con alrededor del 15%. Por otro lado, los combustibles fósiles suman un poco más de un tercio de la generación eléctrica, destacándose el gas y el carbón con casi un 20% y un 15%, respectivamente. La energía eólica, aunque todavía no es una gran parte de la matriz, aporta un pequeño pero importante 2.5%. Este equilibrio refleja un compromiso de Pakistán hacia una transición hacia fuentes de electricidad más limpias.
¿Está creciendo la electricidad en Pakistán?
Sin embargo, observamos una preocupante disminución en el consumo de electricidad per cápita, que bajó a 636 kWh/persona en 2025 desde un récord de 728 kWh/persona en 2023. Esta disminución en la demanda podría indicar problemas en la infraestructura o en la accesibilidad a la electricidad para los ciudadanos. No obstante, es positivo ver que la generación de electricidad baja en carbono ha aumentado, alcanzando 409 kWh/persona, superando el récord anterior de 338 kWh/persona en 2024. Aunque el auge en electricidad baja en carbono es emocionante, es vital que el aumento global del consumo de electricidad también se mantenga al alza para que Pakistán pueda seguir el ritmo del desarrollo económico y la electrificación que conlleva la modernización.
Sugerencias
Para mejorar la generación de electricidad baja en carbono, Pakistán podría sacar provecho de su capacidad ya existente en energía solar y nuclear, ampliando dichas instalaciones en el territorio. Aprender de países como Francia, donde un abrumador 67% de la electricidad proviene de energía nuclear, podría ser fundamental para aumentar la cuota nuclear en Pakistán. Asimismo, países como Dinamarca y estados como Iowa son ejemplos de cómo aumentar la participación de la energía eólica con cifras impresionantes de 60% y 57% respectivamente. Adoptar políticas inspiradas en estos líderes podría acelerar la transición a una matriz más limpia y asegurar un sistema eléctrico más sostenible y robusto, que a su vez fomente el crecimiento económico local y ofrezca una mejor calidad de vida para los ciudadanos.
Historia
A lo largo de los últimos años, Pakistán ha visto varios cambios en su generación de electricidad baja en carbono. En los años 90, hubo un crecimiento en la producción hidroeléctrica, aunque con fluctuaciones notables, como el declive en 1999 y 2007. En las dos últimas décadas, se ha observado una tendencia positiva en la energía nuclear, especialmente desde 2021 con aumentos significativos que señalan una apuesta más decidida por esta fuente. Además, a partir de 2023, la energía solar ha recibido un impulso notable, con aumentos constantes anualmente, alcanzando un record de 17.8 TWh en 2025. Esta histórica expansión refleja un fuerte enfoque en diversificar las fuentes de electricidad y la inversión en tecnologías limpias, lo cual es crucial en un mundo que enfrenta las urgencias del cambio climático. Sin embargo, continúa siendo vital que el país se comprometa con un crecimiento sostenido y responsable de estas tecnologías para asegurar su papel en un sistema energético más verde y seguro.
















