Electricidad en Santo Tomé y Príncipe en 2022
En el año 2022, Santo Tomé y Príncipe tuvo un consumo de electricidad de aproximadamente 398 kWh por persona, una cantidad que se encuentra muy por debajo del promedio mundial de 3771 kWh por persona. La gran mayoría de la electricidad en el país proviene de fuentes de combustibles fósiles, mientras que solo una cifra ínfima, alrededor de 44 kWh por persona, se genera a partir de fuentes de energía baja en carbono. Este bajo nivel de consumo y generación de electricidad tiene significativos efectos potenciales, como la limitación del desarrollo económico, ya que el acceso insuficiente a la electricidad puede obstaculizar tanto la industrialización como la mejora del nivel de vida de la población.
¿Está creciendo la electricidad en Santo Tomé y Príncipe?
En cuanto al crecimiento de la electricidad en Santo Tomé y Príncipe, los datos recientes son preocupantes. El consumo total de electricidad en 2022 fue de 398 kWh por persona, una disminución significativa en comparación con el récord anterior de 540 kWh por persona en 2016. La generación de electricidad baja en carbono también presentó una disminución desde su récord anterior de 69 kWh por persona en el año 2000, hasta los 44 kWh por persona más recientes. Esta tendencia descendente en el uso de electricidad y en particular de fuentes limpias es preocupante ya que obstaculiza los esfuerzos hacia una economía más sostenible y libre de emisiones.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono en Santo Tomé y Príncipe, el país podría tomar inspiración de otras regiones exitosas en este ámbito. Por ejemplo, China y Estados Unidos han logrado importantes avances en la generación de energía solar, al igual que Brasil y Alemania en el uso de energía eólica. La elección de expandir las capacidades de energía solar y nuclear podría ser beneficioso. Al emular exitosas estrategias de generación solar en lugares como California y Texas, o las innovaciones nucleares de Francia y Corea del Sur, Santo Tomé y Príncipe podría incrementar sustancialmente su capacidad de energía baja en carbono, mejorando así la sostenibilidad del país mientras reduce su dependencia de combustibles fósiles.
Historia
Analizando la historia de la generación de electricidad baja en carbono en Santo Tomé y Príncipe en las últimas décadas, se aprecia un estancamiento especialmente inquietante en la hidroeléctrica, que no ha mostrado variaciones desde 2002 hasta 2022. Esta ausencia de crecimiento subraya la necesidad urgente de diversificar y expandir las fuentes de energía baja en carbono, ya que depender exclusivamente del petróleo no es sostenible ni beneficioso para el medio ambiente. Es esencial un cambio estratégico hacia fuentes más limpias y sostenibles para garantizar un futuro energético más prometedor y limpio para el país.
















