En el período comprendido entre julio de 2025 y junio de 2026, Turquía ha logrado mantener un equilibrio notable en su consumo de electricidad, con poco más de la mitad de su electricidad, es decir, un 51.52%, proveniente de fuentes bajas en carbono. Dentro de esas fuentes, la energía hidroeléctrica y la energía eólica se destacan, representando casi una cuarta parte y un poco más de una décima parte del consumo total, respectivamente. La energía solar también juega un papel importante al proporcionar poco más del 11% de la electricidad. Por otro lado, los combustibles fósiles aún representan alrededor del 48% de la electricidad, con el carbón liderando en esta categoría al contribuir con casi un tercio, seguido por el gas. Aunque Turquía ha hecho avances significativos hacia la energía limpia, queda camino por recorrer para reducir aún más la dependencia de los combustibles fósiles.
¿Está creciendo la electricidad en Turquía?
El consumo de electricidad en Turquía ha mostrado un crecimiento alentador. La última cifra disponible para 2026 indica que el consumo de electricidad por persona ha alcanzado 3838 kWh, superando el récord anterior de 3792 kWh en 2025, lo que representa un incremento significativo de 46 kWh por persona. Además, el aumento en la generación de electricidad baja en carbono es aún más destacable, con un aumento a 1977 kWh por persona en 2026 desde el récord anterior de 1712 kWh en 2024. Este salto de 266 kWh por persona subraya el compromiso del país por adoptar fuentes de energía más limpias y sostenibles.
Sugerencias
Para seguir elevando su generación de electricidad baja en carbono, Turquía debe enfocarse en la expansión de los sectores eólico y solar, que ya son prominentes. España y California demuestran que la energía solar puede convertirse en un pilar fuerte para la electricidad limpia, mientras que Dinamarca y Iowa sirven como ejemplos de éxito en la integración de energía eólica a gran escala. Además, seguir el ejemplo de Francia y Eslovaquia, que han adoptado la energía nuclear de manera significativa, podría ser clave para Turquía. Ampliar estas áreas no solo contribuirá a disminuir las emisiones de carbono, sino también a satisfacer la creciente demanda de energía eléctrica de manera sostenible y en sintonía con el futuro del país.
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
A lo largo de las últimas décadas, la historia de la electricidad baja en carbono en Turquía ha estado ampliamente influenciada por la energía hidroeléctrica, con fluctuaciones notables. En las primeras dos décadas del siglo XXI, la capacidad hidroeléctrica experimentó incrementos importantes, especialmente en 2015 y 2019, cuando las adiciones alcanzaron picos de 26.5 y 28.9 TWh respectivamente. Sin embargo, también se vieron años desafiantes como 2014 y 2021, que registraron caídas significativas de 18.8 y 22.3 TWh. A pesar de estas variaciones, en años recientes, Turquía ha comenzado a diversificar su matriz baja en carbono, impulsando la energía solar considerablemente desde 2024 y continuando hasta 2026. Una estrategia sólida que combine hidroeléctrica estable, expansión solar y potencial nuclear podría ser el camino a seguir para asegurar un suministro eléctrico limpio y sostenible.
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (jul 2025 – jun 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.













