Costa Rica ha logrado un destacado avance en la generación de electricidad a partir de fuentes bajas en carbono, con una impresionante cifra de casi 88% del total de su electricidad proveniente de fuentes limpias. La energía hidroeléctrica es la columna vertebral de este sistema, representando prácticamente dos tercios de la generación total. La energía geotérmica también juega un papel significativo, contribuyendo con casi una octava parte. La energía eólica, aunque no tan dominante, suma también una parte relevante al mix bajo en carbono. Por otro lado, la dependencia de Costa Rica de combustibles fósiles para la generación es mínima, apenas superando el 10%. Sin embargo, el desafío que persiste es electrificar otros sectores intensivos en energía como el transporte, la calefacción y la industria para reducir aún más la dependencia de los combustibles fósiles en general.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen EIA, Ember, IEA y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en Costa Rica?
Actualmente, el consumo de electricidad en Costa Rica muestra una ligera reducción. En 2024, el consumo per cápita se situó en 2480 kWh, una disminución en comparación con el récord de 2516 kWh alcanzado en 2021. Esta reducción ha generado preocupación, ya que también se ha reflejado en una caída de la generación de electricidad baja en carbono per cápita, que descendió a 2178 kWh desde el máximo registrado en 2021. Estas cifras subrayan la necesidad urgente de crecer, en lugar de reducir, el suministro de electricidad limpia para satisfacer tanto la demanda actual como la futura que resultará del avance hacia una mayor electrificación en el país.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Costa Rica podría considerar expandir su capacidad en energía solar, aprovechando sus condiciones climáticas favorables. Además, se deben evaluar las posibilidades de incorporar generación nuclear, una opción confiable y efectiva para aumentar significativamente la capacidad de generación limpia. Al mismo tiempo, continuar mejorando la eficiencia de la energía geotérmica y eólica también sería beneficioso. Estas acciones no solo ayudarán a satisfacer la demanda creciente, sino que también contribuirán a un futuro energético más sostenible y ecológicamente responsable.
Historia
Desde la década de los 80, Costa Rica ha experimentado un crecimiento en la generación de electricidad baja en carbono, principalmente a través de energía hidroeléctrica. Durante los años 80, se realizaron avances modestos pero constantes, como en 1980 y 1983 con incrementos de 0.5 y 0.4 respectivamente. Los años 90 vieron un empuje considerable, con la geotérmica comenzando a contribuir significativamente con un aumento de 0.5 TWh en 1992. Aunque hubo algunas bajas temporales como en 1995 y 1998, el crecimiento continuó al comenzar el nuevo milenio con un aumento notable de 1.3 TWh en 2015 solo para volver a subir en 2021. Sin embargo, en 2023 se observó una reducción, indicando la necesidad de nuevas inversiones en capacidades de generación bajas en carbono. Este compromiso ha permitido al país alcanzar niveles sobresalientes de generación eléctrica sustentable, consolidándose como un líder global en la transición hacia fuentes de energía más limpias.