En 2023, el consumo de electricidad en Indonesia dependió principalmente de los combustibles fósiles, que aportaron alrededor del 81 % del total. El carbón dominó con casi el 62 %, seguido del gas, con un 17 %, y del petróleo, con cerca del 2 %. La electricidad baja en carbono representó apenas el 19 %: la energía hidroeléctrica aportó un 7 %, los biocombustibles algo más del 6 % y la geotérmica casi el 5 %. Por tanto, Indonesia todavía tiene un amplio margen para aumentar la electricidad limpia y reducir la dependencia de los combustibles fósiles, responsables de emisiones que contribuyen al cambio climático y a la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Indonesia?
El consumo de electricidad por habitante sí está creciendo: en 2023 alcanzó un nuevo récord de 1.250 kWh por persona, frente a los 1.199 kWh de 2022. El aumento fue de 51 kWh por persona, aproximadamente un 4 %, una evolución positiva para atender una mayor electrificación. Sin embargo, la generación de electricidad baja en carbono por habitante retrocedió ligeramente: pasó del récord de 235 kWh en 2022 a 232 kWh en 2023, una disminución de 3 kWh, algo más del 1 %. Este estancamiento de la electricidad limpia resulta preocupante: su expansión debería acompañar y superar el crecimiento del consumo.
Sugerencias
Para aumentar la generación baja en carbono, Indonesia debería impulsar especialmente la electricidad solar y considerar incorporar la nuclear, junto con ampliar su generación hidroeléctrica y geotérmica. Entre las referencias solares, Sri Lanka obtiene un 15 % de su electricidad de esta fuente y Australia un 21 %; el estado estadounidense de Hawái alcanza el 23 % y ofrece una referencia especialmente interesante para sistemas insulares. Indonesia puede estudiar sus experiencias con instalaciones solares distribuidas, almacenamiento y adaptación de las redes. Para la nuclear, Corea del Sur, con un 25 % de su electricidad, y Pakistán, con un 13 %, son referencias asiáticas útiles para desarrollar capacidades técnicas y programas de generación firme baja en carbono. Estas experiencias muestran vías complementarias para abastecer una demanda eléctrica creciente con más electricidad limpia.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Indonesia muestra avances importantes, aunque irregulares. La generación hidroeléctrica aumentó 2 TWh en 1986 y 2,2 TWh en 1992, pero registró caídas en 1994 y 1997 antes de recuperarse con un incremento de 4,6 TWh en 1998. La geotérmica sumó 2,1 TWh tanto en 2000 como en 2017. Durante la década de 2010, la hidroelectricidad alternó un aumento de 6,1 TWh en 2010 con una caída de 5 TWh en 2011, seguida de incrementos destacados en 2013, 2016 y 2018. Los biocombustibles registraron un salto de 12,7 TWh en 2018 y una reducción de 2,2 TWh en 2019. Entre 2020 y 2022 continuaron los aumentos hidroeléctricos y de biocombustibles; sin embargo, en 2023 la hidroelectricidad cayó 2,7 TWh, mientras los biocombustibles aumentaron 1,9 TWh. Este balance reciente refuerza la necesidad de acelerar y diversificar la expansión de la electricidad baja en carbono.






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