Low-Carbon Power: Monitoree el Crecimiento de la Energía Baja en Carbono
En el año 2024, el consumo mundial de electricidad sigue dependiendo en gran medida de combustibles fósiles, que representan más de la mitad de la generación total, alrededor del 59%. De estos combustibles, el carbón es el contribuyente principal, con aproximadamente un 34%, seguido del gas, que aporta casi un 22%. En contraste, la generación de electricidad proveniente de fuentes bajas en carbono es significativa, cubriendo un poco más del 41% de la producción total. La energía hidroeléctrica y la nuclear son los pilares de esta categoría, representando cerca del 14% y del 9%, respectivamente. Las energías eólica y solar también aportan contribuciones notables, con un 8% de generación por parte del viento y casi un 7% del sol. Aunque los biocombustibles suman un modesto 2%, es crucial continuar fomentando el crecimiento de las energías limpias, disminuyendo así el impacto ambiental de los combustibles fósiles.
Las fuentes de datos utilizadas en esta página incluyen Ember, IEA, VisualizingEnergy y World Bank. Más sobre fuentes de datos →
¿Está creciendo la electricidad en El Mundo?
El crecimiento del consumo de electricidad es evidente, especialmente cuando se observa el aumento reciente en los números per cápita. En 2024, el consumo total de electricidad alcanzó 3649 kWh por persona, superando la marca previa de 2021, que era de 3554 kWh por persona. Este crecimiento es un indicador prometedor de la capacidad de los recursos energéticos de satisfacer la demanda mundial. De manera similar, la generación de electricidad baja en carbono también muestra un aumento impresionante, pasando de 1404 kWh por persona en 2023 a 1506 kWh por persona en 2024. Aunque el progreso es alentador, se necesita un enfoque continuo hacia el incremento de las fuentes limpias para asegurar un futuro sostenible.
Sugerencias
El mundo puede mirar hacia regiones exitosas que han avanzado notablemente en la generación de electricidad baja en carbono. Países como Francia y Eslovaquia son ejemplos prominentes del uso extensivo de la energía nuclear, generando aproximadamente dos tercios de su electricidad a partir de esta fuente sostenible. En el ámbito de la energía eólica, Iowa y Dakota del Sur destacan, con un 60% y un 56% de su electricidad producida por el viento, correspondientemente. Estos modelos pueden servir de ejemplo para otras naciones que buscan desarrollar su capacidad de generación baja en carbono. La expansión de la energía nuclear y solar es particularmente crucial para disminuir la dependencia de los combustibles fósiles y mitigar el cambio climático y la contaminación del aire.
Historia
Desde la década de 1980, la electricidad baja en carbono ha visto un crecimiento considerable, especialmente con la energía nuclear y la hidroeléctrica liderando durante este período. En 1984 y 1985, la nuclear aumentó en aproximadamente 188 y 212 TWh, respectivamente, mientras que en 1990 la hidroeléctrica recibió un notable impulso de casi 377 TWh. En tiempos más recientes, las energías eólicas y solares han tomado el relevo, con aumentos significativos en 2021, 2022, 2023 y especialmente en 2024, donde la energía solar se incrementó en más de 462 TWh. Este impulso destaca el potencial transformador de las energías limpias, sin dejar de señalar la necesidad de revertir cualquier disminución en generaciones pasadas, como los descensos ocasionales de la nuclear, para asegurar un avance continuo hacia un futuro energético más limpio y sustentable.