Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, casi el 70% de la electricidad consumida en Rumanía procedió de fuentes bajas en carbono, frente al 28% de combustibles fósiles; las importaciones netas aportaron alrededor del 3%. Dentro de la electricidad limpia, la energía hidroeléctrica fue la principal fuente, con cerca del 27% del consumo total, seguida de la nuclear, con casi el 18%, la eólica, con aproximadamente el 13%, y la solar, con el 11%. Entre los combustibles fósiles, el gas representó alrededor del 17% y el carbón algo más del 10%. Rumanía cuenta, por tanto, con una mayoría clara de electricidad baja en carbono, aunque todavía puede reducir considerablemente su dependencia de combustibles que contribuyen al cambio climático y a la contaminación atmosférica.
¿Está creciendo la electricidad en Rumanía?
Los datos más recientes no muestran nuevos máximos de electricidad por habitante, aunque por sí solos tampoco permiten determinar si hubo crecimiento respecto al año inmediatamente anterior. En 2026, el consumo total fue de unos 2.600 kWh por persona, frente al récord de casi 3.500 kWh de 1989: una diferencia de 876 kWh, aproximadamente un 25% menos. La generación eléctrica baja en carbono alcanzó unos 1.800 kWh por persona, por debajo del máximo de unos 2.000 kWh registrado en 2023, con una reducción de 213 kWh, alrededor del 11%. Estas distancias respecto a los récords son preocupantes: hace falta recuperar y ampliar la producción limpia para atender la electrificación y la creciente demanda de actividades como la inteligencia artificial.
Sugerencias
Para aumentar su generación eléctrica baja en carbono, Rumanía debería ampliar la nuclear, la eólica y la solar, aprovechando que las tres ya aportan cantidades importantes de electricidad. Entre las regiones europeas relevantes, Eslovaquia obtiene alrededor de dos tercios de su electricidad de la nuclear, mientras Bulgaria alcanza el 38% y Hungría el 32%; sus experiencias pueden orientar una expansión nuclear rumana. En eólica, Dinamarca genera más de la mitad de su electricidad con esta tecnología y Lituania cerca del 40%, referencias útiles para desarrollar más parques y reforzar la red eléctrica. Para la solar, los países cercanos ofrecen ejemplos especialmente pertinentes: Hungría obtiene el 22% y Grecia no figura en estos datos, pero España y Chipre alcanzan ambos el 23%. Aprender de Hungría, España y Chipre permitiría impulsar tanto grandes instalaciones solares como el autoconsumo, junto con una red capaz de integrar la expansión de estas fuentes limpias.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Rumanía combina importantes avances nucleares con frecuentes oscilaciones hidroeléctricas. Durante los años noventa, la hidroeléctrica aumentó 3,2 TWh en 1991 y 3,6 TWh en 1995, pese a una caída de 2,9 TWh en 1992; la nuclear dio un salto de 4 TWh en 1997. En los años 2000, las caídas hidroeléctricas de 2000 y 2003 fueron seguidas por aumentos de 3,3 y 3,7 TWh en 2004 y 2005, mientras la nuclear añadió otros 3,5 TWh en 2008. Durante la década de 2010, la hidroeléctrica creció 4,4 TWh en 2010, retrocedió un total de 7,9 TWh entre 2011 y 2012 y recuperó 7 TWh entre 2013 y 2014; posteriormente cayó 3,7 TWh en 2017 y subió 3,2 TWh en 2018. Más recientemente, perdió 3,3 TWh en 2022, recuperó 4,1 TWh en 2023 y volvió a disminuir 4 TWh en 2024 y 2,6 TWh en 2025. Estos últimos retrocesos refuerzan la necesidad de ampliar la nuclear, la eólica y la solar para sostener el crecimiento de la electricidad limpia.
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
Importaciones y exportaciones de electricidad
Balanza comercial
* 12M = Últimos 12 meses (sept 2025 – ago 2026) — un período móvil de 12 meses, no un año natural.
















