En Japón, durante el periodo comprendido entre julio de 2024 y junio de 2025, más de la mitad de la electricidad fue generada a partir de combustibles fósiles, alcanzando un 63.7%. Dentro de esta categoría, el gas y el carbón jugaron un papel significativo, constituyendo el 31.27% y el 27.94% del total, respectivamente. Por otro lado, las fuentes de energía baja en carbono representaron cerca de un tercio de toda la generación eléctrica, alcanzando el 34.64%. Entre estas, la energía solar lideró con un 10.65%, seguida de cerca por la nuclear con un 9.31%, mientras que la energía hidroeléctrica contribuyó con un 8.63%. La energía eólica y los biocombustibles también contribuyeron, pero fueron responsables de porciones más pequeñas, con un 1.29% y un 4.41%, respectivamente.
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¿Está creciendo la electricidad en Japón?
La situación actual de Japón en cuanto al crecimiento del consumo eléctrico es preocupante, dado que el consumo eléctrico total más reciente es de 7833 kWh/persona, que es significativamente menor en comparación con el récord establecido en el año 2010 de 9134 kWh/persona, presentando una disminución de 1302 kWh/persona. En cuanto a la generación con fuentes bajas en carbono, los últimos datos muestran una oferta de 2713 kWh/persona, una cantidad también menor respecto al récord anterior de 3543 kWh/persona registrado en 1998, lo cual refleja una disminución de 830 kWh/persona. Estos descensos sugieren un estancamiento preocupante en el crecimiento de la electricidad, especialmente aquella generada de manera limpia, siendo fundamental corregir esta tendencia para atender la creciente demanda futura.
Sugerencias
Para aumentar la generación de energía baja en carbono, Japón debería expandir su capacidad de energía solar, dado que ya muestra niveles significativos de generación de esta fuente. Aprendiendo de experiencias exitosas a nivel global, Japón podría observar las prácticas de países como Francia y Eslovaquia, donde la energía nuclear representa más del 60% del total de electricidad producida. Además, regiones como Nevada y California, con porcentajes de generación solar de 33% y 29% respectivamente, proporcionan un modelo sólido a seguir. Estas experiencias podrían ser adaptadas por Japón para fortalecer su independencia energética y promover un sistema eléctrico más limpio y sostenible.
Historia
A lo largo de las décadas, Japón ha experimentado fluctuaciones significativas en su generación de energía nuclear. Durante la década de 1980 y principios de los 1990, la energía nuclear hizo grandes avances, con incrementos marcados en la producción. Sin embargo, la primera década del siglo XXI fue testigo de disminuciones importantes, como las registradas en 2002 y 2003. Especialmente críticos fueron los declives a partir de 2011, donde eventos como el de 2011 y 2012 causaron notables reducciones en la producción nuclear, impactando negativamente su contribución al suministro eléctrico de baja en carbono. Es crucial abordar estos desafíos históricos y continuar fortaleciendo la infraestructura de energía limpia del país, priorizando no solo la estabilidad, sino también el crecimiento sustancial de la generación baja en carbono.