En Japón, el consumo de electricidad en 2025 se caracteriza por una importante dependencia de los combustibles fósiles. Más de la mitad de la electricidad proviene de fuentes de energía a base de fósiles, como el gas, que representa aproximadamente el 31%, y el carbón, que constituye alrededor del 28%. El petróleo, por otro lado, tiene un impacto menor, con poco más del 2%. Sin embargo, Japón también está avanzando en el uso de energías bajas en carbono, que representan casi el 35% del total del consumo eléctrico. Dentro de este grupo, la energía solar lidera con más del 10% de participación, seguida de cerca por la energía nuclear con casi un 10%, y la hidroeléctrica aporta alrededor del 8%. La energía de biocombustibles supera levemente el 4%, y la eólica representa poco más del 1%.
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¿Está creciendo la electricidad en Japón?
En términos de crecimiento, la demanda de electricidad en Japón ha disminuido desde su máximo en 2010. La cantidad actual de consumo total de electricidad es de 7954 kWh por persona, que es una reducción de 1180 kWh con respecto al récord histórico. Por otro lado, la generación de electricidad baja en carbono también ha disminuido desde su máximo en 1998, situándose en 2756 kWh por persona, lo que representa una caída de 787 kWh. Esta tendencia descendente en el consumo total y en la generación baja en carbono podría ser motivo de preocupación dada la necesidad futura de expansión de la electrificación y el uso de tecnologías de IA.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Japón podría centrarse en la expansión de la energía solar, que ya está demostrando ser una fuente prometedora en el país. Las lecciones de otras regiones podrían proporcionar un camino a seguir. Mirando a países como Francia y Eslovaquia, donde la energía nuclear comprende más del 60% de su generación, Japón podría considerar la expansión de sus plantas nucleares para mejorar su perfil bajo en carbono. Asimismo, la implementación de más proyectos de energía solar podría beneficiarse de los rápidamente progresivos sectores solares en Macedonia del Norte y California, que logran un impresionante 49% y 31% respectivamente. Estos ejemplos destacan el potencial de converger hacia un futuro más sostenible y diversificado en las elecciones energéticas de Japón.
Historia
La historia de la electricidad baja en carbono en Japón muestra un progreso mixto. En las décadas anteriores, especialmente en los años sesenta y setenta, Japón aumentó significativamente su capacidad nuclear con incrementos notables en energía nuclear durante los años setenta y ochenta, con años como 1978 y 1984 viendo expansiones significativas. Sin embargo, esos logros fueron seguidos por una serie de declives abruptos, especialmente después de 2003, con algunas caídas significativas en 2011 y 2012. Estos descensos en la energía nuclear deben ser evaluados críticamente, ya que afectan la estabilidad y la capacidad del sistema energético japonés. Fortalecer el enfoque en la energía nuclear a la par que se impulsa la solar puede asegurar un suministro eléctrico bajo en carbono más robusto y fiable para el futuro de Japón.








