En el año 2025, el panorama del consumo de electricidad en Canadá refleja un fuerte compromiso con la producción de energía baja en carbono. Más de tres cuartas partes de la electricidad provienen de fuentes limpias, lo que destaca un enfoque significativo hacia tecnologías sostenibles. La energía hidroeléctrica es la protagonista, aportando más de la mitad del total, mientras que la nuclear contribuye con aproximadamente el 13%. La energía eólica también desempeña un papel destacado, generando más del 8% de la electricidad. Por otro lado, los combustibles fósiles todavía representan un poco más del 20%, siendo el gas el mayor contribuyente dentro de esta categoría. El carbón ofrece una fracción marginal, mientras que la solar y los biocombustibles ocupan un pequeño pero importante lugar en el mix energético del país.
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¿Está creciendo la electricidad en Canadá?
El consumo total de electricidad en Canadá ha disminuido respecto al año 2000, registrándose 3,962 kWh/persona menos en el 2025. Esta caída no solo afecta al consumo total, también al de electricidad baja en carbono, que ha disminuido en 2,916 kWh/persona desde su récord en 1996. Estos descensos reflejan una tendencia preocupante en el contexto de la necesidad urgente de incrementar la capacidad de electricidad limpia para cubrir la creciente demanda impulsada por la electrificación y el crecimiento tecnológico. Canadá debe revertir esta decaída para asegurar un suministro energético sostenible y evitar la dependencia de combustibles fósiles, que tienen efectos nocivos sobre el clima y la calidad del aire.
Sugerencias
Para aumentar la generación de electricidad baja en carbono, Canadá debería considerar expandir su capacidad nuclear. Esta fuente ya genera una proporción importante de su electricidad limpia. También es aconsejable seguir el ejemplo de países como Francia y Eslovaquia, donde la energía nuclear cubre una gran mayoría de sus necesidades eléctricas, alcanzando porcentajes del 67% y el 66% respectivamente. Además, el potencial eólico puede ser aprovechado mirando a países como Dinamarca e incluso estados de EE. UU. como Iowa y Dakota del Sur, donde la eólica juega un papel crucial. Igualmente, la solar tiene una inmensa promesa, y Canadá puede aprender de regiones como Nevada y California donde la energía solar contribuye con un tercio de la generación de electricidad. La expansión de estas tecnologías no solo es viable sino esencial para un futuro energético sustentable.
Historia
Históricamente, la energía hidroeléctrica y nuclear en Canadá han experimentado fluctuaciones notables. En los años ochenta, hubo un auge en la generación hidroeléctrica con aumentos constantes de más de 15 TWh en ciertos años, pero también se encontraron descensos significativos al final de esta década y principios de los noventa. La década de los noventa presenció un notable crecimiento en la energía nuclear con aumentos superiores a 13 TWh en años consecutivos. Las variaciones continuaron en los años 2000, donde la hidroeléctrica tuvo años de crecimiento pero también importantes caídas, como en 2001 y 2010. Más recientemente, en 2023 y 2024, Canadá enfrentó disminuciones significativas en la generación hidroeléctrica, lo que subraya la necesidad de una estrategia más estable y confiable para aumentar la producción de electricidad baja en carbono consistentemente.








